Automotrices en México absorberían aranceles antes que mudar su producción a otro país

La Secretaría de Economía, organismos estadounidenses y centros de investigación privadas de EU, destacan, con reportes de fabricantes de vehículos, que sale más barato pagar gravámenes por exportación de sus unidades que mover una planta automotriz que requiere años de planeación y miles de millones de dólares en gastos y pérdidas.

Mario Camarillo Cortés

Gravámenes al sector automotriz — Catorce días después de que el gobierno de Estados Unidos comunicara su decisión de no extender el acuerdo del T-MEC por 16 años y en su caso activó un ciclo de revisiones anuales, el panorama para el sector automotriz en México entró en fase de incertidumbre y con pausa en inversiones para ampliación de plantas de producción. Frente a este panorama, fabricantes de vehículos establecidos en el país apuntan que absorberían el pago de aranceles ordenados por la administración de Donald Trump por exportar sus unidades, en lugar de desmantelar o mudar sus plantas a suelo estadounidense o a otra nación, ya que una decisión de esta magnitud implica años de planeación y miles de millones de dólares en gastos y pérdidas.

Organismos estadounidenses y centros de investigación privadas como WardsAuto, Nearshoring Mexico Resources, S&P Global Mobility, S&P Global Mobility, The Economist Intelligence Unit, entre otras, que siguen de cerca las operaciones de ampliación e inversiones para el sector en varios países, destacan que fabricantes de autos en México han expresado su intención de no dejar el mercado mexicano y continuar con su expansión, pese a la imposición de aranceles.

WardsAuto, la Oficina del Representante Comercial de EU (USTR, por sus siglas en inglés) y encargada de fiscalizar el cumplimiento del T-MEC y de vigilar las inversiones de empresas estadounidenses, señala que compañías del ramo establecidas en México prefieren cubrir el sobrecosto de los aranceles, antes que abandonar el país, toda vez que mover una planta automotriz requiere años de planeación y miles de millones de dólares para cubrir este gasto, además de que representaría pérdidas incalculables.

Sobre este punto, The Economist Intelligence Unit (EIU), organismo que revisa los riesgos macroeconómicos, geopolíticos y proyectos de Inversión Extranjera Directa (IED) estadounidense en el sector manufacturero y de transporte en México, resaltó, tras consulta con empresarios del ramo automotriz, que reubicar una cadena de suministro especializada es complicado en el corto y largo plazos.

ESTRATEGIA

Automotrices como General Motors y Stellantis han optado por cubrir los gravámenes al exportar sus vehículos o reestructurar sus líneas de producción (Archivo)

La EIU refiere que gigantes de la industria automotriz como General Motors y Stellantis han optado por cubrir los gravámenes por exportar sus unidades o reestructurar sus líneas de producción, pero sin desmantelar sus operaciones mexicanas, ya que consideran que éste es un mercado estratégico para Estados Unidos, Europa y Asia.

En mayo pasado, la Secretaría de Economía (SE) subrayó que a pesar de la imposición de aranceles por parte del vecino país, la dinámica en inversiones para el sector sigue adelante, y muestra de ellos es la inversión por mil millones de dólares, a partir de 2027, que anunció General Motors (GM), para iniciar el ensamblaje de vehículos en México para el mercado nacional de modelos que anteriormente eran importados desde Asia, donde la meta es alcanzar una producción aproximada de 80 mil unidades anuales hacia el año 2030.

INVERSIÓN

En lo que respecta a las inversiones y ampliación del mercado mexicano con las armadoras ya establecidas en el país, S&P Global Mobility, una de las firmas privadas más importantes de Estados Unidos y especializada en vigilar la expansión de plantas productoras fuera de su país, apuntó que los gravámenes del 25% al acero y aluminio han afectado directamente en los componentes no estadounidenses de vehículos bajo el régimen del acuerdo comercial de Norteamérica, lo que encarecerá el producto final hasta en 3,000 dólares por auto, lo que reducirá el margen de ganancia para el fabricante.

En este contexto y con las actuales revisiones al T-MEC, los planes de expansión en inversión ya contempladas para este 2026 se frenaron a raíz de las políticas del nuevo esquema del acuerdo comercial de Norteamérica.

Derivado de la política arancelaria de EU, por el momento quedaron en pausa temporal inversiones por 2,700 millones de dólares para el ramo de autopartes (Archivo)

Al respecto, The Economist Intelligence Unit señala que por el momento quedaron en pausa temporal inversiones por 2,700 millones de dólares anuales ya marcadas para el ramo de autopartes, de la que se espera se reactive en el 2027 conforme avancen las pláticas entre los socios del T-MEC.

PRESIONES

En el mismo tenor y ante la imposibilidad de salir de México, la estrategia actual de las armadoras tiene como apuesta central permanecer en el país, apoyar la estrategia del Plan México para consumo interno e invertir simultáneamente en plantas de EU como ha hecho Stellantis y Toyota, para cubrirse de presiones comerciales. Otro de los puntos es ajustar los componentes locales para cumplir con las reglas de origen del 75 por ciento exigidas por el T-MEC.

Por su parte y para alinearse con las exigencias de Washington y proteger la cadena de valor local, el Gobierno de México implementó aranceles de hasta el 50 por ciento a la importación de vehículos de países con los que no tiene tratado comercial, entre ellos el gigante asiático.

Más de 21 automotrices con presencia en México y que descartan mudar sus plantas de producción fuera del país y que apuestan por el mercado mexicano son:

Más de 21 automotrices con presencia en México descartan mudar sus plantas de producción fuera del país (Archivo)

• General Motors: con presencia en Coahuila, San Luis Potosí, Guanajuato y Estado de México

• Nissan: con presencia en Aguascalientes

• Volkswagen: con plantas en Puebla y Guanajuato.

• Ford: con armadoras en Sonora, Estado de México y Chihuahua.

• Stellantis: con presencia en Coahuila y Estado de México.

• Toyota: con plantas en Baja California y Guanajuato.

• Kia / Hyundai: con una planta armadora en Nuevo León

• Mazda; con una planta de producción en Guanajuato

• Honda: Con una planta en Guanajuato.

• Audi: Con presencia en Puebla

• BMW: Con una planta de producción en San Luis Potosí.

• JAC / Giant Motors: Con una planta en Hidalgo

• Zacua: marca mexicana con una planta en Puebla para la producción de autos eléctricos.

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