Sector privado ve difícil que la economía crezca 2.3% como proyecta el gobierno de Sheinbaum
El sector privado consideró que tras el resultado del PIB del primer trimestre y la débil evolución de la inversión y el consumo, ya es poco probable que en los siguientes trimestres se observe una mejora para alcanzar los objetivos oficiales de crecimiento económico.
Enrique Hernández
El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) ve difícil que la economía mexicana crezca 2.3% como lo proyectó el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, debido a que hay una alta debilidad en el consumo y la inversión.
“Con base en la estimación oportuna del Inegi, en su comparación anual, el PIB habrá crecido solo 0.2 por ciento en el primer trimestre, lo que complica seriamente lograr el objetivo oficial de un avance para todo el año de 2.3 por ciento”, afirmó el órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
El organismo consideró que tras el resultado del PIB del primer trimestre y la débil evolución de la inversión y el consumo, ya es poco probable que en los siguientes trimestres se observe una mejora para alcanzar los objetivos oficiales de crecimiento económico.
“Para lograr la meta de crecimiento oficial sería necesario un avance promedio trimestral de 1.4 por ciento en lo que resta de año, hacia finales del año el crecimiento anual de México debería ser superior al 3 por ciento, lo que ya parece complicado dada la débil evolución de los principales indicadores macroeconómicos, agregó el CEESSP.
De acuerdo con la estimación oportuna del Inegi, durante los primeros tres meses del año el PIB se contrajo 0.8 por ciento respecto al trimestre previo, su primer resultado negativo en los últimos cinco trimestres, añadió.
“Esta dinámica, dada la debilidad en la evolución de los principales indicadores macroeconómicos, ya era prevista por los especialistas del sector privado”, comentó.
La Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado publicada por el Banco de México mostró una caída de 0.3 por ciento del PIB durante el primer trimestre del año, después de que un mes antes preveía un avance de 0.1 por ciento mientras que el CEESP anticipaba una disminución de 0.6 por ciento para el primer trimestre.
“La estimación oportuna de Inegi muestra que las actividades secundarias siguen siendo las menos dinámicas, en especial por el débil avance de la actividad manufacturera, a pesar de la mejora que ha mostrado el sector exportador”, afirmó.
Durante el primer trimestre del año las actividades secundarias cayeron 1.1 por ciento, tanto en comparación con el trimestre previo como respecto al mismo trimestre del año pasado, mencionó.
En el primer trimestre del año, la actividad manufacturera tuvo una disminución trimestral de 0.7 por ciento y una anual de 1.6 por ciento.
“La mayor preocupación se concentra en el debilitamiento de las actividades terciarias, que se podría relacionar con el menor dinamismo del consumo y que igualmente estaría reflejando el debilitamiento del mercado laboral”, dijo el CEESP.
Añadió que la estimación oportuna del Inegi anticipa que en el primer trimestre las actividades terciarias cayeron 0.6 por ciento, respecto al trimestre previo.
Por su parte, las actividades primarias cayeron 1.4 por ciento de manera trimestral, con lo que acumularon dos trimestres consecutivos a la baja, detalló el CEESP.
La Secretaría de Hacienda dio a conocer su informe sobre las finanzas y la deuda pública para el primer trimestre del año, que refleja en buena medida la debilidad de la actividad económica del país.
“Evidentemente el contexto general podría anticipar escenarios más complejos, menor ritmo de crecimiento de la actividad económica y una preocupación por la solidez de las finanzas públicas, hoy las expectativas de especialistas, consumidores y dirigentes empresariales se mantienen cautelosas, por lo que podría incidir en las intenciones de invertir y retrasar la posibilidad de recuperación de la actividad económica”, mencionó.
Esta coyuntura ha comenzado a incidir en la percepción de las calificadoras: “S&P Global Ratings, si bien mantuvo sin cambio el grado de inversión de México, modificó a negativa su perspectiva crediticia, con base en la coyuntura de un débil ritmo de crecimiento económico y la lentitud para lograr los objetivos de consolidación fiscal”, difundió el CEESP.
