Trump y la nebulosa elección en 2027
¿Qué clase de políticos llegará al poder en 2027? ¿Cómo le irá a Morena en 2030? ¿Hasta qué punto EU está decidiendo el futuro político de México?
Joel Hernández Santiago
Hoy la política electoral en México está cambiando. Morena toma precauciones con rumbo a las elecciones de junio de 2027, y los partidos de oposición ponen sus barbas a remojar. Los políticos que quieren participar en la elección están con un ojo al gato y otro al garabato; y todo porque Donald J. Trump tiene dardos interesados, con los que marca, señala, acusa, exige en México. ¿Por qué?
El 28 de abril de este año, el Departamento de Justicia de EU, a través de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, solicitó la extradición de diez políticos y funcionarios mexicanos por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
La solicitud formal se emitió el 28 de abril y la acusación se hizo pública el 29 de abril de 2026. La lista de los diez señalados incluye a funcionarios y exfuncionarios del estado de Sinaloa, entre los que destacan el ya ex-gobernador Rubén Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza Cázarez. Todos pertenecientes al Movimiento de Reconstrucción Nacional–Morena.
La imputación que EU hace, puso al límite la relación con México. Desde su Mañanera, la presidente de México, Claudia Sheinbaum pide pruebas-pruebas-pruebas de las acusaciones.
Aun así, dijo que se investigaría el tema a través de la Fiscalía General de la República. Hoy sin resultados. No obstante dos de los susodichos se entregaron por voluntad propia a la justicia de EU, en tanto que los otros ocho están ocultos y protegidos en algún lugar de México.
Luego del estruendo que aún sacude al gobierno 4T-Morena y de que el tema pasó a ser una muestra –dicen sus opositores- de que en México están en el poder de gobierno “narcopolíticos”.
Luego de esto y de acusaciones directas hechas por el presidente de EU, el republicano ultraderechista Donald J. Trump quien ha reiterado en casi una decena de ocasiones que México está gobernado por los cárteles de la droga.
Y que, incluso, en la Cumbre de los siete países más desarrollados del mundo, afirmó que en México mandan los cárteles de la droga y que la presidente mexicana está “apanicada”. Que tiene miedo.
Luego de todo esto y más y más acusaciones y puyas y señalamientos y amenazas y presiones bajo el agua, de funcionarios estadounidenses y legisladores y políticos de gobierno, todos dirigidos al gobierno de Claudia Sheinbaum, luego de todo esto, digo, la política mexicana se ha transformado.
Durante mucho tiempo la política mexicana había tenido su propia dinámica, ritmos y contenido, para bien o para mal. Tiene sus propios mecanismos y sus intereses de gobierno.
Hoy el proceso electoral en Morena gira en torno a las acusaciones de EU y al temor de que a políticos y funcionarios o legisladores se les retire la visa para entrar a EU y que pudieran sufrir el desprestigio de ser marcados con el hierro de presuntos, o ciertos, vínculos con el narcotráfico.
Hoy todos se miran en el espejo diario para saber si pueden contender en 2027… o mejor no.
La presidente de México intenta minimizar el tema, pero los hechos muestran que hay una crisis de selección interna en Morena para elegir a sus próximos candidatos.
Eso de marcarles filtros de seguridad, de antecedentes no oscuros, de capitales y bienes bien habidos, de saber a ciencia cierta si son confiables o pasarán a aumentar el desprestigio de Morena, eso es un indicio de que tienen temores y no confían en su propia gente.
El gobierno de Claudia Sheinbaum dice que de ninguna manera permitirá la intromisión de extranjeros en la vida política y social de México e, incluso, en su discurso de aniversario arengó a los mexicanos a defender la soberanía nacional de amenazas del extranjero.
Dice –la presidente mexicana– que el tema de perseguir a los narcotraficantes y al crimen organizado es un tema mexicano y será tratado en México. Que aquí no pasa nada…
Pero no hace mucho tiempo se vio que muchos de los candidatos a elección popular sin vínculos con el crimen organizado o el narcotráfico, fueron perseguidos e, incluso, algunos fueron asesinados por gente del crimen para incorporar a su gente en gobiernos estatales o municipales.
Por lo menos dos elecciones previas fueron marcadas por la violencia, el crimen y la imposición de extra-políticos.
Así que a lo dicho por el gobierno de EU, el 23 de junio de 2026 al iniciar el registro para las 17 “Coordinaciones” rumbo al 27, Ariadna Montiel, dirigente de Morena, dijo que se aplicarán filtros a los aspirantes. Que revisará que los candidatos cumplan con los siguientes requisitos: no tener antecedentes penales, no figurar en el padrón de deudores alimentarios, no tener registro por cometer violencia en razón de género…
Adelantándose a los tiempos de campaña legales, Morena ha inventado a los “Defensores de la Transformación” que irán a cada una de las entidades en pugna: una forma de hacer campaña evadiendo la ley. Esto porque prevé fracasos electorales como ya ocurrió en Coahuila.
En todo caso, la política nacional sigue en vilo. Sobre todo la política y los políticos en Morena que cada día más se ven mezclados en asuntos de tipo legal o nebuloso, lo que permite a Trump afectar a la tan defendida soberanía mexicana. En tanto, los políticos de oposición sonríen pero también se miran el ombligo.
La política nacional se ve a través de un cristal opaco. Muchos casos de corrupción y vínculos con asuntos criminales. ¿Qué clase de políticos llegará al poder en 2027? ¿Cómo le irá a Morena en 2030? ¿Hasta qué punto EU está decidiendo el futuro político de México?
