La CIA y el intervencionismo estadounidense
Ruth Dávila
La historia de la Agencia Central de Inteligencia estadunidense (CIA) y su relación con América Latina, incluido México, está marcada por la permanente presencia e intervención en los procesos políticos y sociales de nuestros países. Diversos episodios han marcado la presencia de la central de inteligencia del vecino del norte a través de las llamadas Operaciones Especiales o en acciones encubiertas para desestabilizar gobiernos progresistas y de izquierda.
La presencia de la CIA en México no data del contexto de la guerra contra el narcotráfico, ni es un fenómeno nuevo. Documentos desclasificados por la National Security Archive indican que en los años 60’s y 70’s en nuestro país se llevó a cabo la llamada Operación LITEMPO en la que incluso los expresidentes Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez tuvieron participación, específicamente este último, conocido con el nombre clave Litempo 8, colaboró con la CIA informando sobre actividades cubanas y soviéticas.
La Operación LITEMPO tenía por objetivo vigilar y combatir movimientos de izquierda en México durante la Guerra Fría. Pero también es conocida la injerencia que tuvo, de la mano de otras agencias e incluso el Departamento de Estado, a cargo de Henry Kissinger, quien además era consejero de seguridad nacional, en el golpe de estado en Chile en 1973 y en la llamada Operación Cóndor en los países del cono sur.
Para la década de 1980, la Agencia Central de Inteligencia tuvo un papel central a través de las llamadas Operaciones Especiales en los conflictos armados en Centroamérica y en Panamá. Es conocido el episodio de que Manuel Antonio Noriega fue agente de la CIA, más tarde ese país fue invadido militarmente y Noriega capturado en 1989.
Pero hay un evento, que incluso ha sido narrado en diversas puestas cinematográficas como Matar al mensajero (2014) y Barry Seal (2017), en el que la CIA, en operaciones encubiertas, durante el gobierno de Ronald Reagan, supuestamente tráfico cocaína para financiar a la contra nicaragüense.
Sorprende que hoy hayan sido descubiertos estos agentes operando en Chihuahua, lo cierto es que llevan operando en México y en nuestro continente desde que se formó dicha agencia. AL es área de influencia de Estados Unidos, México es estratégico y bajo el pretexto del combate al narcotráfico las agencias de EU operan en nuestros países en actividades que definiría más bien de contrainsurgencia.
Es de llamar la atención que episodios como el de los agentes muertos en Chihuahua y el atentado en la zona arqueológica de Teotihuacán ocurran días después de que la presidenta Claudia Sheinbaum estuvo en Barcelona –en la Cumbre en Defensa de la Democracia–, donde, entre otras cosas, sumó apoyos y esfuerzos en favor de la soberanía de Cuba y del fin del bloqueo y donde ofreció que México sea sede del próximo encuentro en 2027. Llama la atención que se enrarezca el ambiente a escasos días de que se inicie el Mundial de Futbol en nuestro país.
Sin ánimo de querer alentar teorías de la conspiración, tratándose de desestabilizar países, inducir revueltas, ingobernabilidad, descontrol social, etcétera, la CIA y el Departamento de Estado de EU tienen larga historia y experiencia. Hay mucha literatura al respecto, no es conspiración, está documentado e incluso se puede revisar esta información en la página del National Security Archive.
Ruth A Dávila Figueroa*
*Profesora asociada de la División de Estudios Multidisciplinarios del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).
