México Evalúa: Nueva Ley de Infraestructura genera incertidumbre en licitaciones
La Secretaría de Hacienda, que dirige Édgar Amador Zamora, podrá autorizar que las dependencias inicien procesos de licitación o contratación aun cuando no cuenten con disponibilidad presupuestaria en ese momento
Santiago Nolasco
Recientemente el Congreso de la Unión aprobó la reforma a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LFPRH) y la propuesta de Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar (LFIED). Con ello se busca potenciar el desarrollo económico de México.
De acuerdo con México Evalúa — que actualmente tiene un conflicto con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) por la cancelación para recibir donativos — en la LFEID existe un dilema para el Estado: menor regulación ligada a mayor incertidumbre.
El análisis explica que en el artículo Artículo 35 Bis de la LFEID se introduce una excepción al principio de disciplina financiera. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que dirige Édgar Amador Zamora, podrá autorizar que las dependencias inicien procesos de licitación o contratación aun cuando no cuenten con disponibilidad presupuestaria en ese momento.
Dicho de otra forma, la organización de la sociedad civil detalla que esto permite lanzar convocatorias de licitación sin contar inicialmente con los recursos asignados, bajo la condición de que las secretarías deberán realizar las adecuaciones presupuestarias necesarias antes de emitir el fallo o formalizar el contrato.
“Este cambio tiene el potencial de mejorar la gestión de proyectos públicos, pero también introduce ventajas y riesgos que deben considerarse”, aseguran el estudio.
Ventajas de la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica
La organización de la sociedad civil explica que tal artículo de la nueva ley tiene una ventaja: mayor agilidad en la ejecución.
“La posibilidad de iniciar procesos de contratación sin disponibilidad inmediata de recursos permite adelantar etapas administrativas que suelen ser largas, como las licitaciones. Esto puede reducir tiempos de implementación y facilitar la ejecución de proyectos prioritarios”, sostienen.
Riesgos de la nueva LFEID
Por el contrario, un riesgo de lo anterior da como resultado una mayor incertidumbre y presión presupuestaria.
México Evalúa refiere que al permitir convocatorias sin recursos asegurados, cuya prioridad o viabilidad es dudosa, se introduce incertidumbre para los participantes en los procesos de contratación, lo cual podría limitar la participación de empresas pequeñas y medianas con menor margen financiero.
También consideran que si el presupuesto aprobado resulta insuficiente para cubrir los compromisos asociados, se podría generar riesgo de retrasos en pagos o incluso de impago a proveedores, afectando la confianza en la contratación pública y la estabilidad financiera de las empresas participantes.
