Operaciones de vigilancia y ataque: así funcionará el nuevo programa cibernético de Trump

Ante ciberataques atribuidos a Irán que afectaron el suministro de agua en siete estados y pérdidas de 20.8 mil millones en 2025, el gobierno de Trump habilitó a compañías privadas para realizar operaciones cibernéticas ofensivas
Daniela Reséndiz Quiroz
Ante el panorama de vulnerabilidad digital que atraviesa Estados Unidos, el gobierno del presidente Donald Trump facultó a empresas privadas para realizar operaciones cibernéticas ofensivas contra organizaciones criminales transnacionales (OCT).
Esta medida forma parte del Memorando Presidencial de Seguridad Nacional (NSPM, por sus siglas en inglés) firmado el 12 de agosto por el magnate republicano.
La decisión surge en medio de las crecientes amenazas contra Estados Unidos, que han pasado del robo de información a la interrupción de servicios vitales. A inicios de agosto, el diario The New York Times reportó que el suministro de agua en al menos siete estados, incluidos Míchigan y Minnesota, sufrió intrusiones que funcionarios atribuyeron a Irán.
Al inicio, Trump intentó restarle importancia a la autoría iraní, culpando al estado de Minnesota, con el que mantiene una relación extremadamente tensa, marcada por divisiones ideológicas y rivalidades políticas, especialmente tras las brigadas migratorias en Mineápolis que desataron protestas y la muerte de dos civiles a manos de fuerzas federales.
Pese a la postura del presidente, sus propias agencias de inteligencia señalaron a Irán como el principal sospechoso. Asimismo, autoridades citadas por el medio recordaron que Irán intensificó los ciberataques desde el inicio de la guerra con Estados Unidos e Israel en febrero de 2026, “y que anteriormente había atacado sistemas de agua similares y otras infraestructuras críticas”.
La ola de amenazas, con ciberataques que combinan inteligencia artificial (IA), ransomware (un tipo de software malicioso) y técnicas de ingeniería social, también han afectado a gigantes como Levi Strauss y Coca-Cola (fairlife), que reportaron accesos no autorizados a sus sistemas, de acuerdo con la revista especializada E&N. Incluso el laboratorio de investigación OpenAI informó sobre incidentes relacionados, pese a ser una de las empresas a la vanguardia tecnológica.
Tan sólo en 2025, los consumidores estadunidenses perdieron más de 20 mil 800 millones de dólares debido a delitos facilitados por medios cibernéticos, indicó la Casa Blanca.
El 73% de los adultos estadunidenses ha sufrido algún tipo de estafa o ataque en línea, y el 98% considera que las estafas representan una amenaza para las personas en el país, añadió.
Ayudantes digitales privados, bajo supervisión federal
Al considerar que el sector privado estadunidense posee la tecnología más innovadora del mundo, el gobierno de Trump busca “desatar” todas las ciberherramientas disponibles con el fin de desarticular las OCT “que operan en jurisdicciones extranjeras para atacar a ciudadanos”.
El NSPM instruyó al Centro de Coordinación Nacional (NCC, por sus siglas en inglés) a crear un programa para llevar a cabo las operaciones cibernéticas específicas, bajo la supervisión de directores ejecutivos del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).
Como parte del programa, el NSPM ordenó al NCC a “aprovechar la capacidad y la innovación del sector privado para colaborar en la ejecución de estas operaciones cibernéticas, siempre bajo la dirección, el control y la autoridad del gobierno de los Estados Unidos”.
Asimismo se estableció un marco en el que se incentiva a las empresas del sector privado que participan voluntariamente, “a celebrar acuerdos con otras entidades privadas, así como con agencias federales, estatales y locales para recopilar información” relacionada con la vulnerabilidad digital del país.
“Los ataques de ransomware, las campañas de phishing, los fraudes financieros, las tramas de sextorsión y las estafas por suplantación de identidad suelen ser coordinadas y llevadas a cabo por OCT sofisticadas con sede fuera de los Estados Unidos”, señaló la Casa Blanca.
“El sector privado estadunidense es (…) una ventaja cibernética ofensiva crucial.
Mediante la colaboración con empresas debidamente verificadas, reforzaremos nuestra capacidad para contrarrestar las amenazas de OCT y combatir el ciberdelito transnacional, el fraude y otras prácticas depredadoras”, añadió.
Esta medida se suma a una serie de acciones previas, como la ley “Take it Down” de 2025, impulsada por la primera dama Melania Trump para combatir la extorsión en línea y el abuso con los deepfakes (foto, imagen o audio falso, modificado con IA) íntimos.
En junio de ese mismo año, el magnate republicano firmó una orden ejecutiva para fortalecer la ciberseguridad nacional, enfocándose en protecciones contra amenazas cibernéticas extranjeras y en la mejora de las prácticas tecnológicas seguras.
El NSPM representa la acción más reciente “para reforzar la ciberseguridad de los Sistemas de Seguridad Nacional de Estados Unidos y modernizar su gobernanza, a fin de afrontar los desafíos cibernéticos de 2026 y los próximos años”, concluyó la Casa Blanca.
