Ebrard revela por qué Trump no quiso renovar el T-MEC: busca “modificarlo sustancialmente”

Marcelo Ebrard explicó en la mañanera por qué EE. UU. no respaldó extender el T-MEC 16 años más y qué le preocupa a Trump del tratado

Itzallana López Castillo

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, respondió este jueves en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum a un cuestionamiento directo: ¿Por qué Donald Trump ha insistido, en entrevistas, comentarios y conferencias, en que el T-MEC no beneficia a Estados Unidos? El funcionario ofreció una explicación que combina reconocimiento político y estrategia de negociación.

“Ellos tienen una evaluación”: la respuesta de Ebrard

Ante la pregunta de si la insistencia de Trump es un tema meramente político de discurso, Ebrard no lo descartó del todo, pero matizó: “yo pienso que ellos tienen una evaluación en el sentido de que podrían tener más empleos” si el tratado cambiara. Sin embargo, defendió la posición mexicana presentada un día antes en la comisión trilateral: el T-MEC “ha sido probablemente el tratado más exitoso comercial que se ha firmado en el mundo“.

El secretario fue claro en un punto: Estados Unidos tiene “legítimas preocupaciones”, y si el objetivo es que el tratado siga vigente y amplíe sus alcances, la única vía es atenderlas en la mesa de negociación.

Antecedente: las dudas sembradas por Trump

La postura de Washington se da luego de que el propio presidente Trump había cuestionado semanas atrás la continuidad del acuerdo. Durante una intervención desde el Despacho Oval, el mandatario declaró que no sabía si renovaría el tratado porque, “para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor”, y sostuvo que su país no necesita los autos, la energía ni los productos de México y Canadá. Días después, durante la Cumbre del G7 en Francia, el mandatario reiteró su postura crítica frente al acuerdo, aunque evitó plantear una amenaza directa de salida.

El mandatario hace la declaración este 17 de junio desde París, Francia, y aclara que no lanza una advertencia directa de salida del acuerdo comercial con México y Canadá durante su participación en el encuentro

Ebrard concluyó que, ante ese contexto internacional de renegociación comercial global impulsado por Washington, contar con el T-MEC vigente hasta 2036 representa para México una ventaja frente al resto de los países que comercian con Estados Unidos.

La estrategia mexicana: reducir dependencias compartidas

Para Ebrard, el punto de acercamiento con Washington no es la confrontación, sino una necesidad común: reducir la dependencia de insumos básicos de otras regiones del mundo, particularmente de Asia. Mencionó como ejemplos el sector farmacéutico, la electrónica y todo lo asociado a la expansión de la inteligencia artificial, “que es el motor de la economía de Estados Unidos”.

En ese contexto, dijo, México ya comenzó a producir semiconductores tras la invitación de la presidenta Sheinbaum a empresas del sector a instalarse en el país, incluido el equipo necesario para centros de datos.

La decisión se confirma este miércoles tras una reunión virtual entre Jamieson Greer, Marcelo Ebrard y Dominic LeBlanc, bajo el argumento de que hay desequilibrios comerciales que requieren ajustes. (Infoabe-Jovani Perez)La decisión se confirma este miércoles tras una reunión virtual entre Jamieson Greer, Marcelo Ebrard y Dominic LeBlanc, bajo el argumento de que hay desequilibrios comerciales que requieren ajustes. (Infoabe-Jovani Perez)

“Dialogando, con perseverancia y cabeza fría”

Cuestionado sobre si hay temas en los que México no está dispuesto a ceder, Ebrard evitó una lista cerrada: “no puedes aceptar muchas cosas que no nos convienen y ellos también tienen su visión de que les puede convenir”. Insistió en que el método ha sido el diálogo sostenido, “con perseverancia, sangre fría y cabeza fría”, al estilo de la propia presidenta.

Pese a que reconoció que Trump ha externado en varias ocasiones que el tratado “debiera modificarse sustancialmente”, el secretario sostuvo que el principal logro de la reunión trilateral del miércoles fue que Estados Unidos no planteó retirarse del T-MEC.

Lo que dicen los especialistas: la otra cara de la negativa de Trump

Más allá de la explicación de Ebrard, analistas y organismos económicos han documentado motivos adicionales, menos diplomáticos, detrás de la postura de Washington.

  1. El deterioro real: aranceles y déficit comercial. De acuerdo con reportes especializados, Trump se desencantó con el acuerdo durante su segundo mandato, en parte porque protegía a amplios sectores del comercio de los aranceles que pretendía imponer y hacía poco por solucionar los déficits comerciales con México y Canadá. En privado, el representante comercial Jamieson Greer fue más directo que cualquier funcionario mexicano: “Creemos que existen problemas importantes”, declaró, al señalar que Washington no está dispuesto a aprobar el acuerdo “sin más” y que busca corregir lo que considera desequilibrios dentro del tratado.
  2. Un giro respecto a su propio discurso. El dato que más llama la atención de los especialistas es la contradicción histórica: Trump calificó la entrada en vigor del T-MEC en 2020 como “el acuerdo comercial más justo, equilibrado y beneficioso que jamás hayamos promulgado”. Sin embargo, su opinión sobre el acuerdo se deterioró rápidamente a medida que aumentaba el déficit comercial de Estados Unidos con México, en parte porque empresas trasladaron cadenas de suministro fuera de China hacia territorio mexicano tras los aranceles a productos chinos.
  3. La incertidumbre como estrategia, no como accidente. Para el especialista en comercio internacional Jorge Molina, existen más incentivos para mantener al T-MEC bajo una revisión constante que para cancelarlo de manera inmediata, ya que la incertidumbre dejaría de ser un efecto secundario de la negociación para convertirse en un mecanismo de presión capaz de frenar decisiones de inversión en México y Canadá, al tiempo que fortalecería la dependencia económica de ambos países respecto de Estados Unidos.
  4. El riesgo del “T-MEC zombie”. La directora del IMCO, Valeria Moy, planteó un escenario intermedio: no prevé que Trump se salga del acuerdo de manera inmediata, pero sí existe la posibilidad de que se revise de manera anual, lo que podría generar un acuerdo comercial “zombie”.
  5. El costo ya es medible. No es solo un temor a futuro: según la Dirección de Estudios Económicos de Banamex, la incertidumbre por el T-MEC restó alrededor de 0.3 puntos porcentuales al crecimiento del PIB en 2025, y la encuesta de expectativas de Banxico confirma que más de la mitad de los especialistas consultados aseguró que no es buen momento para realizar inversiones en México, citando justamente la coyuntura del tratado.

El ejemplo de la turbina: 9 cruces de frontera

El pasaje más ilustrativo de la comparecencia fue el que usó Ebrard para explicar cómo se construye el consenso con la contraparte estadounidense. Recordó una reunión de tres horas dedicada únicamente a discutir cómo se integran las piezas de un dron, y otra en la que se elaboró un video mostrando el armado de una turbina entre ambos países.

Según detalló, esa turbina —clave para la competitividad de la industria aeronáutica de EEUU— cruza la frontera nueve veces durante su fabricación, con plantas en Chihuahua y Querétaro que se conectan con operaciones en Estados Unidos. “No la podemos separar ni podemos poner aranceles nueve veces”, afirmó, citando además la reciente reunión de la presidenta con la directora de una aeronáutica con plantas en ambos países.

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