México inició 2026 con los motores del crecimiento económico apagados, asegura el sector privado
El consumo, el empleo y la inversión pública y privada, considerados los motores de crecimiento de México, están débiles y sin mejora, dice el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado.
Enrique Hernández
El consumo, el empleo y la inversión pública y privada, considerados los motores del crecimiento económico de México, están débiles y apagados en el arranque de 2026 y no muestran una mejora, aseguró el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
“Las autoridades mantienen su optimismo al presentar la actualización del marco macroeconómico y de la evolución de las finanzas públicas para el presente año, y la primera aproximación para el próximo en los Precriterios 2027, pero el 2026 inició con los motores del crecimiento apagados en México”, afirmó el órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Agregó que el consumo, el empleo y la inversión pública y privada, considerados motores de crecimiento por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), muestran un importante debilitamiento y pocas expectativas de una mejora importante en el corto y mediano plazo.
Los Precriterios 2027, que fueron entregados por la Secretaría de Hacienda al Congreso de la Unión, consideran que la economía mexicana retomará un mayor dinamismo en 2026 y el próximo año, respaldado por el consumo, el empleo y la inversión pública y privada.
“Las expectativas siguen siendo de debilitamiento en tanto no se consolide un entorno de negocios en el que los problemas de inseguridad, débil estado de derecho y factores de política exterior, faciliten la inversión. Todo esto no será en el corto plazo”, dijo.
Señaló que en un ambiente de incertidumbre por un ambiente de inseguridad, un débil estado de derecho y la política exterior será complicado generar incentivos para que se acelere la inversión en México.
Los motores de crecimiento no levantan en México
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que en enero la inversión fija bruta se contrajo 1.1 por ciento respecto al mes previo, después de tres meses consecutivos al alza.
De esta manera, en su comparación anual mostró una disminución de 2.2 por ciento, con lo que acumuló 17 meses consecutivos a la baja, destacó el CEESP.
Puntualizó que la inversión en maquinaria y equipo reportó una caída mensual de 1.1 por ciento, con lo que en términos anuales representó una baja de 8 por ciento, de tal manera que acumuló 14 meses consecutivos con variaciones negativas.
“La inversión en construcción se contrajo 0.8 por ciento mensualmente, aunque en términos anuales aumentó 3.8 por ciento”, de acuerdo con el organismo.
Por el lado del comprador preocupa que la caída de la inversión total haya tenido su origen en la disminución mensual de 1.8 por ciento en la inversión privada, enfatizó.
“El índice de inversión pública, que refleja la acumulación de capital, registró un incremento mensual de 2.8 por ciento y uno anual de 3.5 por ciento, que fue su primer resultado positivo después de 12 meses consecutivos con variaciones anuales negativas”, detalló.
El gasto público en inversión física, que refleja el desembolso presupuestal en infraestructura, registró una caída anual de 30.3 por ciento en el mismo mes, añadió.
“Lo preocupante es que para el primer bimestre del año el gasto en inversión física acumuló una caída de 44.9 por ciento”, afirmó.
“En el caso del consumo privado, que es otro importante motor del crecimiento, aún no se percibe claramente una recuperación sostenida”, indicó el CEESP.
Durante enero de 2026, el consumo privado disminuyó 1.6 por ciento, significativamente por arriba de la estimación oportuna del Inegi que anticipaba una disminución de 0.6 por ciento, mencionó.
De acuerdo con el CEESP, el comportamiento respondió a una caída mensual de 0.7 por ciento en el consumo de bienes y servicios de origen nacional, así como a una baja de 6.8 por ciento en el consumo de bienes importados.
“En su comparación anual el consumo privado tuvo un avance de 2.7 por ciento, después de que un mes antes aumentara 5.4 por ciento”, indicó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado.
“Este comportamiento reflejó principalmente el incremento de 12.2 por ciento en el consumo de bienes importados, mientras que el consumo de bienes y servicios de origen nacional aumentó solo 0.4 por ciento anual; el comportamiento del consumo privado se apoya en el crecimiento de los salarios reales y en los Programas para el Bienestar”, afirmó.
Hoy hay una lentitud asociada a la situación del mercado laboral, la cual es impulsada por la ocupación informal, que ha crecido, y la formal se ha frenado, expresó el instituto privado encargado de la investigación económica.
Detalló que la mayor proporción de la población ocupada se concentra en los rangos salariales más bajos, lo cual muestra que otro de los motores de crecimiento no está como debería.
Al cierre de 2018 el 20 por ciento de la población ocupada percibía hasta un salario mínimo, en febrero del presente año el porcentaje superó más del 50 por ciento, expresó el CEESP.
