Cuatro de cada 10 mexicanos ya compra con asistentes de inteligencia artificial
Rodrigo Riquelme
Cuatro de cada 10 consumidores en México ya usa asistentes de inteligencia artificial (IA) para comprar. De acuerdo con el Retail Report 2026 de Adyen, la adopción pasó de 15% a 42% en un año, con liderazgo de los millennials, con 53%, y la generación Z, con 45 por ciento.
El estudio ubica el siguiente peldaño de esta tendencia en el checkout. Casi la mitad de los consumidores, 48%, se declara abierta a que la IA gestione todo el proceso de compra, incluida la compra final, una vez definidos criterios como presupuesto, características o marca.
El crecimiento de la compra asistida por IA convive con un requisito que atraviesa la experiencia del retail. De acuerdo con SOTI, 82% de los consumidores en México quiere ver más experiencias de compra impulsadas por tecnología, y al mismo tiempo 95% manifiesta preocupación por al menos un tema de privacidad o seguridad de datos al comprar en línea o en tienda. Además, 95% reconsidera comprar con un retailer que haya sufrido un ciberataque, y 39% reporta haber sido víctima de fraude relacionado con retail.
Esa combinación de adopción acelerada y ansiedad por la seguridad obliga a leer la IA como una capa adicional dentro de un ecosistema ya presionado por expectativas de servicio, movilidad y control de datos. Ramón Martínez, director de SOTI en América Latina, lo plantea como un problema de equilibrio operativo.
“Por parte de la inversión en la tecnología, bueno, los retailers necesitan encontrar el equilibrio adecuado entre experiencias impulsadas por la tecnología y una sólida protección de datos, que es el tercer tema”, dijo Martínez durante la presentación de la Evaluación de Tecnología Minorista 2026 de SOTI .
La IA entra por eficiencia y descubrimiento
De acuerdo con Adyen, la adopción de asistentes de IA se explica por razones de utilidad inmediata. Entre quienes los usan para comprar, 69% afirma que ahorra tiempo y 65% coincide en que reduce el ruido en línea. La expectativa también ya está puesta en la personalización activa. El 61% de los encuestados espera que los retailers utilicen IA para recomendaciones proactivas de productos.
La lectura cambia cuando se observa el resto del recorrido de compra. De acuerdo con SOTI, el consumidor mexicano está más orientado al costo y alterna con facilidad entre canal digital y físico.
“La presión económica, que es el primer tema, está impulsando un consumo más inteligente, guiado por el valor. Los consumidores hoy están informados y enfocados en el valor más que nunca. Se mueve con naturalidad, con compras digitales y físicas y esperan que los retailers los acompañen con experiencias móviles agradables y consistentes”, dijo Martínez.
El directivo añadió que persisten dificultades en visibilidad en tiempo real y cumplimiento, lo que muestra brechas en cadena de suministro que todavía se reflejan en la experiencia del comprador.
Esa descripción ayuda a explicar por qué el comprador adopta herramientas que reducen la fricción. De acuerdo con el reporte de SOTI, 65% de consumidores mexicanos encuestados reporta que los factores económicos influyeron en su capacidad para comprar productos habituales en los últimos 12 meses, y 86% tomó medidas para reducir gastos para adaptarse al clima económico. En el detalle de esas medidas, aparece buscar activamente promociones, beneficios de lealtad u ofertas que igualan el precio de la competencia, además de comprar en línea con mayor frecuencia para comparar precios. En ese contexto, la IA opera como atajo para comparar, filtrar y decidir.
La app como infraestructura
La compra asistida por IA no compite en un vacío. De acuerdo con SOTI, las apps personalizadas de los retailers ya tienen un papel estratégico porque mezclan ahorro, navegación, lealtad y pago.
En su evaluación, 60% de los consumidores en México usa apps para ahorros exclusivos, con ofertas solo en la app, puntos de lealtad y cupones personalizados, y 51% valora el checkout más rápido, el cual se asocia con compras con un solo toque, billeteras digitales y opciones de compra ahora y paga después (buy now pay later).
Esa infraestructura móvil está conectada a una demanda de personalización que ya tiene porcentajes altos. De acuerdo con SOTI, 75% elige comprar en tiendas que usan tecnología para personalizar la experiencia de compra en tienda física, y 73% elige visitar retailers en línea que hacen lo mismo en su experiencia digital. Asimismo, 82% dice que le gustaría ver más experiencias de compra impulsadas por tecnología.
La IA se monta sobre esa base. En el propio lenguaje de SOTI, las apps ya incluyen “recomendaciones impulsadas por IA y promociones” como parte de la compra personalizada. El salto que ahora se discute es permitir que ese motor recomiende y también ejecute la compra, con reglas de control y responsabilidades claras.
Confianza como condición para que la IA pague
De acuerdo con Adyen, la disposición a dejar que la IA complete compras existe, aunque viene acompañada de condiciones duras. Cuando se preguntó qué es más importante para confiar en la IA en la compra final, 44% pidió claridad sobre la responsabilidad, con la pregunta central de quién la asume si se compra el artículo equivocado, y 40% señaló la necesidad de control para revisar y cancelar después de la selección. Más de la mitad, 51%, puso como prioridad la seguridad de la información de pago y la privacidad de datos.
El grupo que todavía no está listo para que la IA compre por ellos apunta a un riesgo concreto. El 42% de los compradores mencionó inquietudes sobre privacidad de datos y 36% citó el miedo a cometer errores como elegir talla o color incorrectos. Es un freno compatible con el panorama de SOTI, donde 95% declara preocupación por la seguridad y la privacidad y el antecedente de fraude ya alcanzó a 39% de los consumidores.
La lectura de SOTI también se sostiene en una narrativa de ejecución en tienda, con tecnología que el consumidor imagina como estándar. Martínez describió “puntos de atención móviles” para cobrar en pasillos y reducir filas, además de señalización digital, probadores virtuales y dispositivos de asistente personal en la compra.
“La tecnología ya no es un diferenciador, sino la ejecución. Los consumidores hoy esperan experiencias digitales fluidas y seguras”, dijo.
Retailers aceleran inversión en IA
De acuerdo con Adyen, el impulso de la IA no viene solo del lado del consumidor. En México, 83% de los retailers se mostró abierto a permitir que la IA complete compras por el comprador, 42% la prioriza para el próximo año, y 37% planea invertir específicamente en esa capacidad en los próximos 12 meses. El documento reporta que 45% planea aumentar la inversión en IA para mejorar la experiencia del cliente.
La inversión está orientada por seguridad y responsabilidades, en línea con lo que piden los consumidores. De acuerdo con Adyen, 43% de los retailers menciona el garantizar la seguridad completa de los datos como factor más importante para adoptar compras por IA, y 34% afirma que un marco de responsabilidad claro es esencial para proteger su negocio de los costos de errores en compras realizadas por IA.
Metodología
De acuerdo con SOTI, su investigación se amplió a 13,000 consumidores en 11 países, con 1,000 encuestados en México. El reporte se enfoca en experiencias integradas en tienda y en línea, la presión económica sobre el retail, la ansiedad por la transacción y las expectativas para IA y otras tecnologías disruptivas.
La investigación de consumidores de Adyen fue realizada por Censuswide con una muestra de 2,000 consumidores representativos a nivel nacional en México, mayores de 16 años, con recolección de datos entre el 21 de noviembre y el 3 de diciembre de 2025. La investigación de comercios se levantó con 500 retailers en México, mayores de 18 años, del 25 de noviembre al 3 de diciembre de 2025.
Los documentos dibujan una escena concreta para el retail mexicano. La IA ya opera como herramienta común de compra para una fracción relevante del mercado y avanza hacia la compra final. Ese avance se apoya en hábitos que ya estaban cambiando, como un consumidor más sensible al precio, más móvil y más dispuesto a saltar de canal con rapidez.
Las condiciones que atraviesan la adopción de esta tecnología son la confianza, la protección de datos y reglas claras de responsabilidad, una exigencia que se vuelve más estricta en un país donde casi cuatro de cada 10 consumidores reportan fraude en retail y donde la preocupación por seguridad alcanza a prácticamente todo el mercado.
