México se hunde en un acelerado proceso de desindustrialización
El sector industrial en México ha perdido una importante participación en el total de la economía nacional, participación que de acuerdo con las cifras oficiales tendió a acentuarse en los últimos dos años. Entre el tercer trimestre del 2000 y el mismo lapso del 2025 el producto interno bruto (PIB) del sector industrial pasó de representar 37.9% de la economía mexicana al 30.8%, una reducción de 7.2 puntos porcentuales en el lapso considerado.
Producto Interno Bruto del Sector industrial de México
(participación % respecto al total nacional, tercer trimestre de cada año)

De acuerdo con el análisis de las cuentas nacionales, de los 7.2 puntos porcentuales en que se achicó la industria mexicana 3.5 puntos los aportó la industria minera, que pasó de representar el 6.8% a 3.3% del PIB del total de la industria mexicana, destacando con ello como la principal perdedora en dicho lapso.
Le siguieron las empresas manufactureras, que pasaron de 23.2% a 20.4% del total de la industria, un retroceso de 2.8 puntos porcentuales.
Producto Interno Bruto de la industria minera y manufacturera
(participación % respecto al total nacional, tercer trimestre de cada año)

La industria de la construcción, si bien en el sexenio de López Obrador recibió gran impulso, redujo su peso específico en 1.1 puntos porcentuales, pasando de representar el 6.8% en el 2000 a 5.7% en 2025. Únicamente el sector que agrupa generación, transporte y distribución de electricidad, gas y agua logró mantener su importancia en la economía nacional, pasando de representar el 1.0% a 1.3% en los años del presente análisis.
Producto Interno Bruto de la Industria de la Construcción y Servicios de electricidad, gas y agua
(participación % respecto al total nacional, tercer trimestre de cada año)
En el detalle, por rama de actividad, en la industria minera, la caída entre 2000 y 2025 se explica por el desplome en la extracción de petróleo y gas, cuyo PIB pasó de representar el 5.7% de la economía nacional a 2.2%, cifras que además son congruentes con los volúmenes de producción mínimos históricos registrados en 2024. Solo respecto al sector industrial la explotación petrolera redujo su peso en esos años de 15.0% a 7.1%, es decir, cayó en más de la mitad.
Industria automotriz ganadora en el proceso de la desindustrialización mexicana
Sí bien, el sector industrial, entre el 2000 y 2025 se caracterizó por su considerable y sostenida baja respecto al tamaño de la economía, contrastó el marcado comportamiento a contracorriente del conjunto de empresas dedicadas a la fabricación de equipo de transporte, cuyo peso en el total de la economía mexicana aumentó 1.7 puntos porcentuales, pasando de significar 2.9% a 4.6% del PIB nacional, variación que le sirvió para posicionarse como la rama de actividad que pese a todo, logró destacar como la de mejor comportamiento en el lapso en consideración.
En la manufactura, uno de los cuatro subsectores que conforman la industria nacional, destacó que las empresas dedicadas a la fabricación de equipo de transporte prácticamente duplicaron su importancia, al pasar de representar el 7.7% al 15.1% del PIB. En términos de pesos constantes, es decir, descontando el efecto de la inflación, las empresas de equipo de transporte pasaron de un PIB de 0.53 a 1.18 billones de pesos, un crecimiento acumulado en términos reales de 124.2% o de 3.28% en cada uno de los años en consideración.
Tomando en cuenta sólo el segmento de empresas dedicadas a la fabricación de automóviles y camiones, del tercer trimestre del 2000 al mismo del 2025, el valor de su PIB a precios constantes pasó de 237 mil 559 a 573 mil 135 millones de pesos, un aumento de punta a punta de 141.3%, o de 3.59% cada año.
Las empresas fabricantes de autopartes ocuparon el tercer sitio entre las ganadoras, con un aumento acumulado en términos de PIB del 98.2%, o de 2.77% en cada uno de los años en consideración.
Sin duda, la sobresaliente actuación de la industria de automóviles, camiones y autopartes en México se explica por su integración con el mercado de Estados Unidos desde la creación del acuerdo comercial que entró en vigor el primero de enero de 1994. La trayectoria hasta ahora mostrada en dicho sector es previsible que se mantenga, toda vez que ha superado la barrera de los aranceles del presidente de Estados Unidos y se confirma ahora con el anuncio de inversiones nuevas en el sector de por una de las empresas más grandes de la Unión Americana.
Terciarización acelerada y sostenida de la economía mexicana
En contraste con el achicamiento del sector industrial, el acelerado crecimiento del sector servicios entre 2000 y 2025, muestra que en la economía mexicana prevalece una marcada y sostenida tendencia a la expansión en el sector de los servicios, que, en los 25 años del análisis, su PIB aumentó 6.8 puntos, al pasar de representar el 53.8% del PIB del país a 60.6%.
Los poco más de siete puntos que perdió la industria, los ganó el sector que agrupa a empresas dedicadas al comercio, transporte, medios de información y comunicaciones, las de servicios financieros, restaurantes, hoteles, por destacar las más relevantes. La mala noticia está en que es en los servicios que se pagan en promedio las remuneraciones más bajas, lo que se magnifica por ser también por ser el más intensivo en mano de obra.
Producto Interno Bruto del Sector Servicios en México
(participación % respecto al total nacional, tercer trimestre de cada año)

De acuerdo con información reciente del INEGI, de los 59.4 millones de personas ocupadas en México, el 64% se concentra en el sector de los servicios, 25% en el industrial y el resto en el primario, y según cifras del IMSS, el salario asociado a trabajadores asegurados en el país fue en promedio de 627.87 pesos diarios al cierre de diciembre de 2025, en las actividades económicas dedicadas al comercio, el salario medio era 557.98 pesos y en transportes y comunicaciones de 629.75 pesos.
En contraste, para los trabajadores en las industrias extractivas el salario promedio por día fue de 948.47 pesos, en la industria de la construcción de 470.27 pesos por día, para los trabajadores en la industria eléctrica y captación y suministro de agua potable la situación pinta mucho mejor, con un salario de mil 255.27 pesos promedio por día.
La mayor población en el sector servicios que se caracteriza por ofrecer las menores percepciones salariales y al mismo tiempo, un sector industrial que sí bien ofrece mejores salarios y que cada mes recorta su número de trabajadores, exhibe la dificultad estructural en el país para mejorar en el corto y mediano plazo las percepciones de la población, sí a esto le agregamos el crecimiento del trabajo informal, el panorama se ve aún más complicado.

