“Sin credibilidad, Banco de México no conseguirá llevar la inflación a 3%”

Yolanda Morales

Para que el Banco de México consiga llevar la inflación al objetivo puntual de 3%, tiene que resarcir su credibilidad, “a través de un golpe de timón,” advirtió el experto en política monetaria y autor de investigaciones sobre mandato dual en los bancos centrales, Alfredo Coutiño.

“Esto implica la reversión del relajamiento monetario mediante un apretamiento de las condiciones monetarias, de tal manera que regresen la tasa de interés al territorio restrictivo”, señaló.

Explicó que “ni el mercado, ni los analistas creen en la efectividad de la política monetaria actual (de Banco de México) para alcanzar el objetivo de inflación”.

“El relajamiento monetario prematuro, sin haberse logrado la convergencia inflacionaria, es la causa de la pérdida de credibilidad de la política monetaria implementada”.

Tal como lo explica Coutiño en el análisis divulgado por Moody´s Analytics, “el relajamiento prematuro ha erosionado la credibilidad de la política monetaria”

“El retiro prematuro del freno monetario a lo largo del año (2025) ante la prisa de las autoridades por ayudar a la economía a salir de su prolongada debilidad es el primer factor detrás de la falta de credibilidad”, comentó.

A partir de la experiencia internacional se observó que al tener un ajuste monetario incompleto, no se eliminaron las presiones de la demanda generadas por el exceso de liquidez monetaria.

Se refiere en específico al hecho de que Banco de México aplicó una serie de recortes de 300 puntos en la tasa, solo en el 2025, cuando la llevó de 10 a 7% en ocho movimientos.

“Como resultado, la restricción monetaria desapareció por completo a partir de septiembre del 2025, cuando la tasa de referencia real (ajustada por la inflación esperada) alcanzó el límite superior de la neutralidad”, aclaró.

Neutralidad, expectativas en deterioro

La neutralidad en la política monetaria indica que la actividad económica no se restringe y por tanto no se combate activamente a la inflación.

De acuerdo con Coutiño, “el relajamiento prematuro, sin convergencia inflacionaria, le restó credibilidad al compromiso antinflacionario de Banxico”.

El segundo factor que refleja la desconfianza en el quehacer monetario es el deterioro de las expectativas de inflación tanto del mercado como de los analistas, agregó el experto.

“A pesar de que los mercados anticipaban los recortes de tasas con base en las preferencias reveladas de la mayoría de los subgobernadores, sus expectativas de inflación no prevén que se alcance una inflación de 3% para finales del 2026 (…) es decir, el mercado no cree en la efectividad del manejo monetario implementado por el Banxico.”

Y el tercer factor que confirma la pérdida de credibilidad, “es el galope persistente de la inflación subyacente a lo largo del 2025, que se aceleró a medida que los recortes de tasas aumentaron su magnitud”.

La inflación subyacente completó en diciembre, ocho meses consecutivos arriba de 4% con una variación de 4.34% anual. La subyacente es el indicador que debería marcar la trayectoria de la decisión monetaria, pues es la medida de inflación más pura.

“Anclar la inflación subyacente alrededor de 3% implicaría mantener la restricción monetaria durante un tiempo necesario para eliminar el exceso de demanda”, afirmó.

A partir de la experiencia internacional observó que al tener un ajuste monetario incompleto, no se eliminaron las presiones de la demanda generadas por el exceso de liquidez monetaria.

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Gráfico EE
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