Nuevo apoyo de Hacienda a Pemex supera los 86,000 mdp

Dainzú Patiño

El estímulo fiscal que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ( SHCP) otorgó a Petróleos Mexicanos (Pemex) será mayor a los 86,000 millones de pesos (mdp), pues fue lo que pagó por Derecho de Utilidad Compartida y el Derecho de Extracción de Hidrocarburos, durante el último trimestre de 2023, de acuerdo con un informe del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y del Desarrollo (FMP).

Luego de que la calificadora de riesgo crediticio Moody’s bajara la nota de Pemex , el pasado viernes, Hacienda publicó el lunes en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un decreto en el que otorga créditos fiscales equivalentes al 100% de los montos por DUC y DEX, correspondientes a octubre, noviembre y diciembre de 2023, y noviembre de 2024.

Cada crédito fiscal “se podrá acreditar contra el mismo derecho que resulte a pagar en dichos periodos mensuales”, refiere el decreto. De acuerdo con cifras del FMP, la petrolera pagó 69,665 millones de pesos por DUC, y 16,976 mdp, por DEX, en el periodo octubre-diciembre de 2023, que suman 86,641 mdp, y a los que faltaría agregar lo pagado en enero de 2024.

Una fuente de alto rango de Pemex dijo a Reuters que el estímulo ronda los 110,000 millones de pesos (unos 6,400 millones de dólares).

¿A cuánto equivalen estos apoyos?

El monto de lo pagado en octubre, noviembre y diciembre, y que dejará de percibir Hacienda, dependencia encargada de administrar el dinero público, es equivalente a un año del Programa de Becas Benito Juárez del gobierno federal (83,638 mdp); equivale a cuatro veces el presupuesto anual del programa Jóvenes Construyendo el Futuro (23,090 mdp), también se podrían financiar hasta 20 años del Programa de Vivienda Social, refieren cifras de Hacienda.

“Es un monto importante que va a impactar a las finanzas públicas, en un contexto complicado del alto déficit que se prevé para este año, y el presupuesto ahogado por proyectos y programas prioritarios del gobierno. Es una carga adicional, el tema es que no resuelve el presente, ni el futuro de corto plazo, del problema que tiene Pemex en términos financieros, hay que cambiar el modelo de negocios”, comentó Arturo Carranza, director de Proyectos de Energía en Akza Advisors.

La baja de califiación a B3 incorpora el deterioro de la calidad crediticia intrínseca de Pemex, así como la revisión del supuesto de Moody’s con respecto al apoyo que recibe la compañía del gobierno, el cual pasó a alto desde muy alto.

En la baja en la calificación de Pemex, la calificadora consideró una probable modificación de la voluntad del gobierno de respaldar el pago de servicio de la deuda completo en los siguientes años, en vista de las necesidades de efectivo incrementales de Pemex y las proyecciones de un mayor deterioro de las condiciones fiscales del gobierno en 2024.

“Este deterioro se debe a un aumento considerable del déficit, impulsado por el gasto social, costos de endeudamiento persistentemente altos y gastos elevados en proyectos emblemáticos. Moody’s prevé que el costo de cualquier apoyo brindado por el próximo gobierno, que se espera en 2024-25, probablemente será mayor”, consideró Moody’s Investors Service el viernes pasado.

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