¿Habrá o no despido masivo de funcionarios? Ya se reparten el ayuntamiento de Culiacán 

Álvaro Aragón Ayala 

Pese a que todavía no se define con exactitud el rumbo jurídico que tomarán los juicios políticos instaurados contra el alcalde Jesús Estrada Ferreiro la clase política de Morena, del PRI y del PAN ya lo ven como desaforado o destituido y, como si se tratara de un asalto al poder y el clásico reparto del botín, ya se “distribuyen” en las catacumbas del Congreso Local la presidencia municipal y los cargos del ayuntamiento de Culiacán. 

La posible o probable llegada de un nuevo alcalde por decisión de 40 o menos votos de los diputados del Congreso Local más el «sufragio» del Supremo Tribunal de Justicia, es factible que implique despidos masivos de funcionarios de primero y segundo nivel identificados como estradistas o bien, a secas, considerados miembros del equipo político del alcalde. 

En la elección del 2018, 170 mil ciudadanos de Culiacán llevaron a la presidencia municipal a Jesús Estrada Ferreiro; en la elección del 2021, más de 150 mil electores lo reeligieron; a poco más de seis meses de su segunda gestión, la suerte del edil depende de 5 diputados que integran la Comisión Instructora del Congreso Local, instancia que determinará si proceden o no los juicios políticos. 

Si los procedimientos no se cancelan los juicios pasarán al pleno del Poder Legislativo, en donde votarán 40 diputados, la mayoría de Morena y el PRI, aliados en línea de tronar al presidente municipal. El PAS cuenta con 5 legisladores, el PT con uno y el Movimiento Ciudadano con otro. Un diputado se dice “independiente”, pero depende de las instrucciones de Morena. 

Antes de la emisión del último fallo en el “caso Estrada” que deberá salir del Supremo Tribunal de Justicia, en los lúgubres sótanos del Congreso Local se barajan nombres y se “reparten” las posiciones del ayuntamiento. Quienes se adjudican el haber activado los juicios políticos obviamente quieren la posición principal para uno de los suyos o bien están dispuestos a pedir licencia para dejar sus funciones legislativas para “sacrificarse” por la alcaldía. 

Es natural que los más fieros opositores a Estrada Ferreiro quieran “las mejores” posiciones. En la estructura municipal es probable y posible que solo se salven los regidores. Con un nuevo presidente la suerte de los funcionarios del gabinete municipal “cuelga de un delgado hilo”. Es obvio que, de darse la salida del actual alcalde, quien asuma esa posición acomodará a sus colaboradores o incondicionales.  

Entre los posibles sustitutos de Estrada Ferreiro, dispuesto a vender cara su cabeza, se mencionan al delegado federal, Juan de Dios Gámez, identificado como rochista cien por ciento puro; Graciela Domínguez Nava, titular de la SEPyC y alfil del diputado Feliciano Castro; y a Javier Gaxiola Coppel, secretario estatal de Economía. Se han “filtrado” también los nombres de dos diputadas federales. 

En el “reparto” de posiciones llevarían ventaja el propio Feliciano Castro, a quien el alcalde señala como su principal verdugo; y los diputados Serapio Vargas Ramírez y Pedro Villegas Lobo, crónicos opositores a Jesús Estrada Ferreiro; y el “independiente” Adolfo Beltrán Corrales que abandonó el PAN para entrar en “sintonía” con los legisladores de Morena.  

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