Diez anomalías electorales que tampoco deben repetirse

Carlos Ramírez

1.- La huida o repliegue de la oposición electoral y social representó una derrota política de enormes magnitudes, después de aquella victoria de julio del 2000. La ausencia opositora le entregó todo el terreno político-electoral a Morena y al presidente de la República.

2.- El INE se autodestruyó al asumirse como un grupo ideológico de poder neoconservador y antipopulista –es decir: antidemocrático— e incumplir su función de promotor de la participación electoral de la ciudadanía. La amenaza del consejero presidente Lorenzo Córdova Vianello de anular las elecciones ante la incapacidad de incompetencia del organismo regulador del proceso terminó por darle la puntilla al Instituto.

3.- El INE fue creado solo para organizar elecciones, instalar casillas, vigilar la limpieza del voto en las casillas y contar los sufragios. El INE no tiene la facultad de convertirse en instancia vigilante de su propia versión de democracia conservadora. La defensa de la democracia como equilibrio institucional y no como forma de Gobierno se tiene que hacer en el espacio legislativo de representación de la soberanía. Más grave que la democracia populista es la democracia paternalista del INE.

4.- La oposición partidista cometió el error histórico de convocar a no votar, negando con ello su función primordial de organización de la sociedad para participar en los equilibrios institucionales a través del voto. En 2024, el PRI, el PAN y el PRD carecerán de autoridad política y moral para llamar a los ciudadanos a ejercer el voto que ayer domingo se negaron a reconocer como derecho cívico, ciudadano, legal y constitucional. Sin participación electoral los partidos perdieron su papel aglutinador de la sociedad y se redujeron a meros grupos de presión mediáticos.

5.- Los comunicadores, intelectuales y líderes sociales que llamaron a no votar demostraron su debilidad política para conducir a la sociedad también a espacios de participación política. Estos segmentos de la sociedad organizada fueron aplastados por la capacidad de movilización de masas de Morena y del presidente de la República. Su oposición también se redujo a un disminuido y desatendido grupo de presión sin poder.

6.- El INE fracasó en su función primordial ilegal de organizar y promover la consulta revocatoria, pretextó escasez de recursos reduciendo la democracia a un tema de centavos y se convirtió en un partido político opositor aliado a la coalición derechista PRI-PAN-PRD-Coparmex-Claudio X. González. En este sentido, el INE de Córdova y Ciro Murayama Rendón perdió su razón de existencia al convertirse en grupo de presión política en función de una ideología de democracia conservadora.

7.- El comportamiento del INE en el proceso de consulta revocatoria le dio la razón al presidente López Obrador de que se requiere una reforma de fondo, de estructura y sobre todo de limitación de sus funciones para evitar que se convierta en un obstáculo para la participación democrática de la sociedad. El INE de la consulta debe reformarse más allá del mecanismo de elección de consejeros electorales, tiene que desaparecer el Consejo General como aduana autoritaria de control de las prácticas democráticas y debe regresarle sus facultades extraordinarias de supervisora de la democracia al equilibrio de la soberanía popular que representa el Congreso federal.

8.- Ante la avalancha de votos que lograron superar las restricciones amañadas del INE, los consejeros, sin pudor, se colgaron la medallita de la consulta, cuando la movilización estuvo en manos exclusivas de Morena y funcionarios públicos que se saltaron las restricciones de participación. La asistencia popular a la consulta estuvo limitada por la decisión política y estratégica del INE de instalar solamente un tercio de las casillas, restringir con mezquindad la promoción en medios sobre la consulta y dedicarse como policía de crucero al levantar infracciones automovilistas que se pasaban las luces amarillas.

9.- Los resultados de la consulta fortalecieron estructura política del gobierno del presidente López Obrador y atropellaron con la avalancha de votantes al INE restrictivo, humillaron a los partidos políticos y élites intelectuales que supusieron tener fuerza para vaciar las casillas y le otorgaron la iniciativa política determinante a Morena y el presidente de la República en el efecto inevitable de la consulta en el proceso de sucesión presidencial morenista.

10.- La consulta aportó elementos para una gran reforma político-electoral-partidista de la estructura electoral que deberá funcionar en 2024.

Share

You may also like...