Retos de energía ante el cambio climático

La crisis del clima destapa los desafíos del sistema eléctrico, frente a ello, requiere expansión, generación con renovables y cerrar plantas contaminantes

Nayeli González

Aun cuando el gobierno federal mantiene en sus planes la realización de proyectos que permitirán robustecer la capacidad de generación, transmisión y distribución eléctrica, si éstos no logran concretarse en el corto plazo, se mantendrá el riesgo de apagones, principalmente en las temporadas de calor o mucho frío en el país, porque además, existe rezago y obsolescencia, indicaron especialistas en el sector energía.

El rezago de la infraestructura eléctrica, principalmente la de transmisión y distribución, no es un problema nuevo ni reciente, pues la falta de avance, en comparación con la demanda, se debió también a la falta de una planeación coordinada entre la Secretaría de Energía (Sener), el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), una situación que se ha tornado en un problema mayor debido al cambio climático y los efectos cada vez mayores de temperaturas altas en todo el país, fomentando así un aumento en la demanda eléctrica.

Durante el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador fueron canceladas las subastas eléctricas, lo que retrasó por seis años el desarrollo de nuevos proyectos sobre todo renovables, pues el objetivo era beneficiar a la CFE que en ese entonces dirigía Manuel Bartlett.

“Hubo un gran daño porque retrasó por lo menos seis a 12 años la entrada a un mercado competitivo que trajera los beneficios de mejores precios y una mayor penetración de energías limpias. La necedad fue terrible. No era cierto que el objetivo de la reforma era destruir a CFE, eso es absurdo. La reforma permitía que se enfocara en aquello para lo que le alcanzara. No era por reducirle la generación o las capacidades, sino al revés, fortalecer aquellas necesidades de alcanzar una matriz más limpia a precios competitivos, que fueran estables de largo plazo y que invitaran a la inversión”, dijo en entrevista, David Rosales, experto del sector y socio director en Elevation Ideas, consultoría en materia energética.

A esto se suma la necesidad de sacar de operación al menos ocho centrales consideradas viejas, ineficientes y contaminantes.

Para este año, la CFE anunció proyectos para generar seis mil megawatts nuevos a través de la construcción de cuatro centrales ciclo combinado; tres centrales fotovoltaicas; tres proyectos de energías limpias: dos fotovoltaicos y uno eólico; así como proyectos de inversión privada para garantizar la generación de 54% de energía eléctrica por parte del Estado mexicano y de 46% para la inversión privada.

En el caso de transmisión, las inversiones serán por más de 166 mil 776 millones de pesos para 124 proyectos que permitirán la construcción de más de siete mil kilómetros de nuevas líneas, la mayoría de ellos financiados a través de la Fibra E.

Si bien el plan que se está implementando para la realización de nuevos proyectos, la empresa del Estado tiene como principal reto que los recursos y la realización de las obras se lleven a cabo en tiempo y forma para alcanzar las metas establecidas, de lo contrario se mantendrá la saturación de los sistemas y con ello, los apagones.

FACTOR TIEMPO

Para David Rosales, el reto es “amplio”, pues a pesar de los planes de la actual administración, “los tiempos de ejecución son bastante largos. La CFE no cuenta con las capacidades técnicas ni financieras”, lo que sigue poniendo en riesgo la continuación ininterrumpida del servicio.

Los desafíos son de oportunidad y de velocidad, las centrales planteadas no van a entrar en la velocidad necesaria. El principal desafío es hacer las cosas de forma oportuna con la velocidad correcta, tanto en generación como en transmisión”.
Sobre el tema, coincidió Arturo Carranza, director de Proyectos de Energía en AKZA, quien aseguró que es claro que la empresa del Estado por cuenta propia no puede atender el incremento en la demanda de energía eléctrica, por lo que están impulsado proyectos, incluso con la participación de privados. 

En el sexenio pasado se impulsó la construcción de algunas centrales que pudieran operar a partir del último año del gobierno pasado o a inicios de éste, muchos de ellos se mantienen retrasados.

En la administración pasada se planearon al menos seis centrales de ciclo combinado que tenían que estar operando hacia el final de 2024 y principios de 2025. Pero de ésas solamente dos están operando, como lo son: Salamanca y Tula”.
CERRAR PLANTAS CONTAMINANTES

Otro tema que debe aceler es sacar de operación a al menos ocho centrales muy viejas, casi todos ellas térmicas que actualmente ya son poco eficientes, ya que la operación requiere de combustibles muy contaminantes como combustóleo, diésel e incluso algunas son de gas natural, a lo cual se suman fallas, lo cual provoca una “enorme” transferencia de piezas entre complejos.

Las centrales “viejas necesitan ser reemplazadas por ciclos combinados o por centrales limpias, y hacerlo a tiempo es un desafío muy grande. El problema es estructural hacia 2029 o 2030. Se ha llegado al extremo de andar “carroñeando” piezas de una central a otra, ya está llegando al máximo o al límite, porque muchas de estas centrales ya están en pésimas condiciones en todo el país desde norte, centro, sur. Sobre todo: Tula, Salamanca, Valle de México, Petacalco, hay unas en Durango y en Chihuahua”, aseguro David Rosales.

Consideró necesario reemplazar al menos seis gigawatts “con urgencia; diario observamos problemas o indisponibilidad de la paraestatal por razones forzadas o emergencia”.

Según Arturo Carranza, mucha de la generación proviene de centrales térmicas que no funcionan con eficiencia y tienen necesidades de mantenimiento muy altas.

El parque de generación necesita modernizarse a un ritmo más acelerado, pero lo cierto es que no tiene las inversiones suficientes. Está haciendo un esfuerzo, pero tampoco es suficiente”, dijo.
PROYECCIONES

De acuerdo con el Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (PLADESE) 2025-2039, la demanda eléctrica nacional mantendrá un crecimiento sostenido en los siguientes 15 años hasta alcanzar los 83 mil 643 megawatts hora, lo que representará un aumento de 50.6% si se compara con los 55 mil 528 megawatts hora de 2024, esto ya representa un desafío para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), por lo cual es urgente ampliar su capacidad de generación e infraestructura para cubrir picos de consumo y asegurar el suministro eléctrico.

En el último análisis sobre el sector, el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) consideró que el futuro eléctrico dependerá de la inversión mixta, por ello es necesario crear condiciones que impulsen la participación privada que complementen el gasto público, aun así, no descarta que la demanda pueda superar al sistema.

El Imco considera que no basta con garantizar la generación total, pues es necesario contar con suficiente capacidad instalada para responder “ante los momentos críticos”.

Share

You may also like...