Subió 35% la cartera vencida de créditos al consumo: BdeM
Julio Gutiérrez
Al concluir abril, el saldo de la cartera vencida de los créditos que los bancos otorgan para el consumo de las familias alcanzó 61 mil 695 millones de pesos, un monto máximo para un mes igual desde que hay registros, informó el Banco de México (BdeM).
Respecto al mismo mes de 2025, cuando la cifra se ubicaba en 45 mil 532 millones de pesos, existe un incremento de 35.4 por ciento en términos nominales; es decir, sin contar los efectos de la inflación.
Subió 0.2 por ciento, con un incremento de 183 millones de pesos, si se compara con lo reportado en marzo pasado, de 61 mil 512 millones de pesos, según datos oficiales.
Los créditos al consumo son aquellos financiamientos que las empresas bancarias otorgan a las personas para la adquisición de bienes y servicios; es decir, vía tarjetas de crédito, préstamos personales y los créditos de nómina, entre otros, que suelen utilizarse en gastos cotidianos o compras de corto plazo.
De acuerdo con analistas, el incremento en la cartera vencida de este tipo de financiamientos responde a que, tras varios años de crecimiento acelerado del crédito después de la pandemia, una parte de los hogares ha alcanzado un límite en su capacidad para adquirir nuevas deudas.
Y a eso, indican, se suma el hecho de que el aumento acumulado de los precios en los años recientes ha reducido el poder adquisitivo de las familias, lo que dificulta cumplir con sus obligaciones financieras.
La cartera vencida se refiere a todos aquellos financiamientos que llevan, cuando menos, un periodo de 90 días sin recibir un solo pago por parte de los acreditados.
Según las estadísticas, tan sólo en el segmento de las tarjetas de crédito, el portafolio en impago sumó 24 mil 18 millones de pesos al cierre de abril, que es 48.2 por ciento superior si se compara con los 16 mil 197 millones de pesos reportados en el mismo mes de 2025.
Cabe recordar que en periodos de aumento de precios y presiones sobre el ingreso de los hogares, las tarjetas de crédito suelen convertirse en una alternativa para financiar gastos cotidianos, como la compra de alimentos, el pago de servicios o el transporte.
En este contexto, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) ha advertido que las tarjetas de crédito no deben considerarse una extensión del ingreso ni una fuente adicional de dinero ya que no pagar a tiempo lleva a las personas a sobrendeudarse.
Persisten presiones
Jorge Sánchez Tello, consultor estratégico senior del sector financiero, consideró en entrevista que es prematuro afirmar que la morosidad en los créditos al consumo alcanzó su punto máximo, pues si bien el ritmo de crecimiento se ha moderado en los últimos meses, los niveles observados permanecen en máximos históricos.
De acuerdo con el especialista, una parte de los hogares ha llegado a un límite en su capacidad para asumir nuevas deudas después de varios años de expansión del crédito posteriores a la pandemia. A ello se suma el efecto acumulado de la inflación sobre el ingreso disponible de las familias, lo que ha complicado el cumplimiento oportuno de algunas obligaciones financieras.
“La resiliencia de la banca mexicana es robusta, pero el consumidor está bajo una presión significativa. Vigilar el curso del desempleo y el crecimiento del crédito nuevo será crucial en los próximos trimestres para validar si estamos ante una curva que baja o ante un nuevo piso elevado de morosidad”, recomendó el especialista.
