Medicamentos ¿con propaganda?

El gobierno federal planea dejar huella hasta en los medicamentos, y es que hace unos días surgió la propuesta de incluir un distintivo del actual sexenio en las cajas de medicinas para evitar la falsificación.

Romina román Pineda

El gobierno federal planea dejar huella hasta en los medicamentos. Y es que hace unos días surgió la propuesta de incluir un sello en las cajas de medicinas para evitar la falsificación. 

Sin embargo, la marca tendría el distintivo del actual sexenio y los colores del partido en el poder, lo que a todas luces tendría doble finalidad: sí, eludir los fármacos apócrifos que se venden hasta en los mercados sobre ruedas y la otra, una evidente propaganda a un año de las elecciones intermedias.

La alternativa que ya se planteó al sector farmacéutico no fue bien recibida por los costos adicionales que implicará y porque el sello no resolverá la venta de medicinas apócrifas, ya que en unos meses también se falsificarán. Nos cuentan que hay preocupación en la industria por la “ocurrencia” y se espera que sólo quede en una opción poco viable.

De acuerdo con los laboratorios, la falsificación de medicamentos en México es alarmante y representa un grave problema de salud pública. Los fármacos ilegales se comercializan en todos lados: en  internet, a través de redes sociales, en mercados sobre ruedas y hasta en algunas cadenas comerciales.

Se estima que uno de cada 10 fármacos son falsos o de baja calidad, lo que tiene un impacto en la salud de quienes las consumen, a pesar de que el Artículo 208bis de la ley General de Salud tipifica como delito grave su venta ilegal.

Además de la producción en México, naciones como ChinaIndia y Turquía cuentan con proveedores importantes de medicamentos apócrifos, quienes copian prácticamente igual el empaque original, de ahí que la alternativa de incluir un sello sólo será una solución de muy corto plazo.

Incluso, la misma Comisión Federal para la protección contra Riesgos Sanitarios advirtió que además de la venta de medicinas ilegales, también se comercializan algunas que todavía no reciben la autorización de la Cofepris.

El crecimiento de este delito, nos cuentan, llegó a niveles históricos. Los principales medicamentos que se falsifican se relacionan con enfermedades graves como el cáncer, la malaria, el VIH, para perder peso o tratar la disfunción eréctil, así como productos sanitarios como lentes de contactopreservativosjeringas, instrumental quirúrgicosillas de ruedas y aparatos de radioterapia.

Al ser internet el principal mercado negro para los fármacos apócrifos, la recomendación es no comprarlos en sitios web o a través de lugares desconocidos. Sólo hay que adquirirlos con proveedores autorizados que pongan a la vista un certificado de autenticidad.

Ruptura masónica

En las últimas semanas comenzó a llamar la atención de áreas políticas del gobierno la posible ruptura que se gesta en la Gran Logia Valle de México, una de las instituciones masónicas más relevantes del país. El origen del problema está en los afanes reeleccionistas de su actual dirigente, Ángel González Cruz, quien busca mantenerse en el cargo pese a una regla interna de no reelección vigente desde hace 55 años.

La relevancia del caso no es menor. La Gran Logia Valle de México tiene presencia en nueve estados del centro del país además, que algunos de sus integrantes forman parte de estructuras de partidos políticos.

Lo que podría parecer una disputa estrictamente interna ha escalado a un conflicto de mayor alcance. La insistencia de González Cruz en prolongar su dirigencia generó efervescencia dentro de la organización y amenaza con provocar una ruptura de consecuencias inciertas.

Por ello, una eventual división interna no solo tendría efectos en el ámbito masónico, sino que podría proyectarse hacia círculos políticos más amplios. En ese contexto, la disputa por la continuidad de Ángel González Cruz deja de ser una simple pugna institucional y se convierte en un foco de atención política.

Así las cosas…

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