¡Sacudida en Sinaloa! Rubén Rocha abandona la gubernatura
Alvaro Aragón Ayala
En un movimiento que dejó atónito al pueblo de Sinaloa y escenario político nacional, Rubén Rocha Moya anunció su separación oficial del cargo como Gobernador. A través de un mensaje urgente, el mandatario confirmó que solicitó una licencia temporal ante el Congreso del Estado, efectiva de manera inmediata mientras se desarrollan las investigaciones en su contra.
La caída del mandatario estatal ocurre tras semanas de asfixiante presión judicial, luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) anunció que iniciará una carpeta de investigación por presuntos vínculos con el crimen organizado. Las acusaciones escalaron tras revelarse detalles que lo ligan directamente con los eventos del 25 de julio, fecha de la captura de Ismael “El Mayo” Zambada y el asesinato del político Héctor Melesio Cuén Ojeda.
A pesar de su salida, Rocha Moya mantuvo una postura desafiante, calificando los señalamientos como “falsos y dolosos”. En su comunicado, aseguró que se separa del poder con la “conciencia tranquila” y bajo una supuesta “convicción republicana” para, según sus palabras, facilitar las diligencias de las autoridades mexicanas.
Sin embargo, el panorama se oscurece para el sinaloense dado que el gobierno de Estados Unidos solicitó su extradición. Fuentes políticas sugieren que las agencias estadounidenses buscan procesarlo por conspiración y otros delitos federales, lo que convertiría esta licencia en la antesala de un proceso judicial internacional sin precedentes.
EL LABERINTO LEGAL: ¿QUÉ PASA CON EL FUERO?
La gran interrogante es si esta licencia deja a Rocha Moya vulnerable a una detención inmediata. Legalmente, una licencia temporal no elimina el fuero Constitucional. De acuerdo con la Constitución Mexicana, el gobernador sigue manteniendo su inmunidad procesal mientras el Congreso no formalice un juicio de procedencia (desafuero) o la licencia se convierta en renuncia definitiva.
No obstante, en el ámbito internacional, el fuero estatal tiene poco peso frente a una orden de extradición si el Gobierno Federal decide colaborar con el Departamento de Justicia de EE. UU.
Con esta licencia, Sinaloa entra en una fase de incertidumbre total, a la espera de que el Congreso nombre a un gobernador interino mientras el destino de Rubén Rocha Moya se decide en los tribunales nacionales e internacionales.
