52% de las fintech en México son de crédito, pagos, remesas e infraestructura
Miguel Ángel Ensástigue
Más de la mitad de las fintech que operan en México se concentran en los segmentos de crédito, pagos, remesas e infraestructura tecnológica. De las 795 empresas que integran el ecosistema al cierre de 2025, 52 por ciento pertenece a estas verticales, en un mercado que dejó atrás la expansión acelerada y comenzó a priorizar eficiencia y sofisticación operativa.
De acuerdo con datos de Finnovista, plataforma de estudio fintech en América Latina, la categoría de préstamos se mantiene como la dominante, con 170 compañías, apalancada por su integración con otros modelos de negocio y el crecimiento estratégico de esquemas como “Compre ahora, pague después” (BNPL, por sus siglas en inglés).
En segundo plano se ubicó el segmento de tecnología e infraestructura bancaria, que suma 125 empresas, mientras que las fintech dedicadas al cobro de pagos y remesas ascendieron a 120 durante el año pasado.
El reacomodo del ecosistema ocurre en un contexto de estabilización. Con 795 fintech en operación, el crecimiento del sector se moderó y 70 por ciento de las empresas ya supera los cinco años de vida, una señal de mayor madurez y sostenibilidad frente a etapas previas.
Según Finnovista, en 2024 la prioridad fue la expansión acelerada mediante el lanzamiento constante de productos y una agresiva adquisición de clientes, estrategia fuertemente dependiente del acceso a capital externo y la captación de talento especializado, privilegiando la escala sobre la rentabilidad.
Estrategias y regulación
En 2025 el enfoque se desplazó hacia la optimización de costos y la eficiencia operativa, en un entorno económico más complejo y con menor disponibilidad de fondeo de capital de riesgo. La regulación comenzó a ganar peso en la agenda, obligando a las empresas a equilibrar el crecimiento con estructuras más estables.
Hacia 2026, la implementación de inteligencia artificial y la automatización se perfilan como los principales diferenciadores competitivos, desplazando la dependencia del financiamiento externo y favoreciendo a aquellas compañías con mayor sofisticación tecnológica y capacidad de generar alianzas estratégicas.
Con más licencias, mayor acceso a capital y una creciente adopción de inteligencia artificial, las fintech comienzan a competir de manera más directa con la banca tradicional en escala y capacidades, marcando una nueva etapa para el sector financiero mexicano, de acuerdo con Finnovista.
El reacomodo también se refleja en la composición del mercado. Mientras las fintech locales mantienen su liderazgo en crédito, las firmas extranjeras, de las cuales hay 316 en operación, han ganado terreno en segmentos de infraestructura y pagos, consolidando un esquema donde los jugadores internacionales habilitan arquitectura tecnológica y los nacionales conservan la cercanía con el cliente final.
La colaboración con la banca tradicional se consolidó como otro eje de estabilidad. Ocho de cada 10 fintech ya colaboran o buscan colaborar con instituciones financieras, en un modelo de integración que sustituye la narrativa inicial de competencia frontal por esquemas de complementariedad operativa.
En el frente laboral, la digitalización de los servicios financieros anticipa la creación de más de seis mil nuevos empleos en 2026, principalmente en verticales B2B como gestión financiera empresarial e infraestructura tecnológica para bancos, y fintech, impulsadas por la demanda de talento especializado en automatización y análisis de datos.
Incluso el capital de riesgo muestra señales de ajuste estructural. Si bien el flujo de inversión comenzó a reactivarse en 2025, los fondos priorizan empresas con modelos probados, métricas claras y capacidad de escalar con disciplina operativa, dejando atrás la etapa donde bastaba una narrativa atractiva para acceder a financiamiento.
