Aunque rompamos record de horas laborales, no todos apoyan reducir jornada laboral

Gabriel Nava

La propuesta de reforma constitucional para reducir la cantidad de horas que trabajan los mexicanos se discutirá en el marco de una deuda histórica que se tiene con la clase trabajadora del país y el aumento de costos que enfrenta el sector empresarial por las modificaciones implementadas en materia laboral durante este sexenio.

Las condiciones que se viven dentro del mercado laboral mexicano generan repercusiones en el bienestar de los trabajadores por sus extenuantes jornadas de trabajo, algo que posiciona a México como el segundo país con mayor cantidad de horas trabajadas, de acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD, por sus siglas en inglés).

Sin embargo, modificar ese tipo de condiciones no resulta fácil, por ello, aunque nueve de cada 10 mexicanos están a favor de reducir la jornada laboral, apenas dos consideran que las empresas realmente van a adoptar la medida, según una encuesta realizada por OCCMundial sobre el tema.

Esa resistencia al cambio es una muestra de la percepción que tienen los mexicanos sobre el estado actual de las condiciones laborales en las que se desarrollan y en donde cuatro de cada 10 empleados trabajan más de 48 horas semanales, de acuerdo al sondeo elaborado por la firma especializada en recursos humanos.

“Al ofrecer una jornada laboral de 48 horas las empresas hacen su labor para convencer al talento, ya que  plantean cinco días de trabajo a la semana y así lo consignan en la vacante porque hoy en día eso se aprecia como un salario emocional, si se puede nombrar así, y el candidato se ve atraído por esa oferta”, explica David Centeno, subdirector de estrategia de OCCMundial.

Es así que, en el marco de una normalización de los extensos horarios laborales, la iniciativa de reforma al artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos figura como una de las modificaciones de mayor calado en materia laboral de la que se tenga registro, algo que ha generado opiniones divididas entre impulsores de la propuesta y empresarios.

Deuda histórica

“Por cada cinco días de trabajo deberá disfrutar el operario de dos días de descanso, cuando menos”,  así lo propone la iniciativa de Susana Prieto, diputada del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)  quien busca que, con la modificación a la carta magna, la jornada laboral en el país pase de 48 a 40 horas, lo que beneficiaría a 59 millones de personas que actualmente se encuentran ocupadas, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“Desde 1917 no se ha modificado la Constitución en materia de días de descanso y de horas laboradas por semana, de ahí que México sea uno de los países que más horas labora alrededor del mundo y eso provoca que estemos bastante atrasados en la implementación de este tipo de reformas; incluso países socios como Estados Unidos y Canadá laboran 40 horas y nosotros 48, no hay una justificación real para eso”, expone Prieto a Reporte Índigo.

Aunque la reforma fue propuesta desde hace tiempo, no será sino hasta este mes que arrancará el parlamento abierto para su análisis, en donde se escucharan voces de investigadores, científicos, académicos, trabajadores y patrones con el fin de poder entender el alcance y limitantes de la iniciativa; sin embargo, la diputada adelanta que la mayor barrera para materializar lo que considera una deuda histórica con la clase trabajadora del país es la postura del sector empresarial, ya que solo se centra en los costos de producción.

Aumentar productividad

Desde el sector empresarial existe un señalamiento sobre los costos que han asumido luego de las diversas modificaciones implementadas durante este sexenio en materia laboral, lo que implica la necesidad de recuperar productividad antes de pensar en una reducción de la jornada laboral, advierte a este medio José Medina Mora, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).

“Este año hemos tenido tres aumentos de costos importantes; uno por el aumento al salario mínimo, del 20 por ciento; un segundo aumento en los costos tiene que ver con la ampliación en los días de vacaciones, de seis a 12; y un tercer aumento tiene que ver con el incremento a las aportaciones que realizan las empresas al fondo de pensiones de los trabajadores, impulsado desde el sector empresarial; dado estos tres aumentos en los costos que tenemos hay que recuperar con productividad (esos recursos) antes de cualquier movimiento adicional”, señala Medina Mora.

El presidente nacional de Coparmex considera que para absorber otro aumento en los costos es necesario incentivar procesos innovadores dentro de las empresas para mejorar su rendimiento, así como apoyar al sector con menores regulaciones y trámites ya que eso genera que México sea solo 30 por ciento productivo en comparación al promedio de los países miembros de la OECD.

Por lo pronto, se prevé que las conclusiones del parlamento abierto se den a conocer el 21 de noviembre próximo, lo que permitiría que la propuesta pueda ser discutida en el pleno antes de que termine el actual periodo ordinario de sesiones.

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