Rocha dejó solos a los agricultores

Antonio Quevedo Susunaga

La historia del gobernador Rubén Rocha Moya no es de éxito: tuvo un periodo de Rector mediocre la Universidad Autónoma de Sinaloa, de manipulación política y un nivel académico que no fue una excepción.

Los cargos que ha logrado Rocha Moya son parte del oportunismo político, no de un hombre de izquierda que haya construido, como lo hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador; fue Senador porque se puso bajo la sombra política de AMLO.

En el ISSSTE fue director porque estuvo bajo la sombra del priista Florentino Castro, director general.

En el gobierno del priista Jesús Aguilar el mayor cargo que ocupó fue el de asesor ¿qué tan importante fue su desempeño? Lo podríamos calificar de mediocre. En el caso del gobernador Quirino Ordaz Coppel, también fue funcionario de bajo perfil y al parecer no tuvo ninguna relevancia con Quirino, quien ni siquiera lo tomaba en cuenta: Lo soportaba porque se lo impuso Jesús Aguilar.

La historia nos enseña que los gobernantes que llegan no son los mejores.

El gobernador Rocha llegó al poder porque en la negociación que Morena y el PRI tuvieron, determinaron poner de candidato a una persona que tuviera relación con ambos partidos, un híbrido como Rocha, y que tuviera relación estrecha con los priistas y este perfil lo llenaba Rocha, no porque fuera una buena carta política sino la menos cuestionada por ambos partidos.

En campaña política, Rocha Moya se desbocó contra los empresarios Coppel, con el objetivo de quedar bien con el candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, que identificaba a dichos empresarios con parte de sus enemigos políticos, que le impusieron en la campaña que “era un peligro para México”, y Rocha se montó en estas diferencias.

Pero hay que recordar que Rocha fue coordinador de los asesores de Quirino Ordaz Coppel, pariente cercano de los empresarios Coppel, pero si esto no es suficiente revise cuántos Coppel están cogobernado con Rocha. Estos empresarios a los que descalificó en campaña, los incorporó a cogobernar.

La capacidad de análisis del gobernador en el caso de los productores agrícolas de Sinaloa es nula, porque sataniza a éste sector con los grandes productores que se hicieron ricos en la agricultura, que manejaban parte de la economía de Sinaloa, seguramente los identifica con el Maquío, los Tamayo, los agricultores de origen griego, los productores que aprovecharon sus circunstancias para hacer dinero en coordinación con los inversionistas gringos; esto es cierto, pero que son los que siguen alimentando una gran parte de mexicanos.

El escenario de aquellos agricultores a los de ahora es otra situación muy diferente, cosa que Rocha no entiende. Un sólo productor de sorgo en Estados Unidos, produce lo que México produce de este alimento.

El sector agrícola de Sinaloa que tiene tomadas las plantas de Pemex, en el Puerto de Topolobampo y en Salvador Alvarado y amenaza con sacar a Rocha Moya del Palacio de Gobierno, lo que está pidiendo que el gobierno estatal y federal los escuche.

El asunto es que Rocha Moya no sabe escuchar, no sabe dialogar, no sabe hacer política, sólo golpear, y cuando alguien que pide que escuche, lo interpreta que está contra él, lo cual es falso. Acusó a estos productores de ser movidos por senador Mario Zamora. Si el senador los mueve que se preocupe Rocha, porque lo pudieran tumbar del poder.

Los productores le piden a Rocha que los escuche, que no pueden competir contra un 40 por ciento del incremento en los costos de producción; no pueden seguir pagando la semilla con los incrementos que aplicaron, no pueden seguir luchando contra el precio del fertilizante, como tampoco pueden contra el costo financiero de sus créditos. Esto los arrastra hacia una quiebra agrícola en Sinaloa.

El otro asunto es que mientras los productores gringos, que tienen hasta el 80 por ciento de subsidio, se les desplomó la venta a China, porque están comprando a Brasil, los mexicanos no tienen ningún respaldo del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y piden ser escuchados. Eso es lo que no ha querido saber Rocha y tampoco el Presidente y al sector agrícola de Sinaloa lo han elevado a nivel de enemigo político. No más mentiras gobernador. Por favor.

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