Estrada Ferreiro ¿será expulsado de Morena? 

Álvaro Aragón Ayala 

Con su accidentada “defensa” en el encontronazo que mantiene con diputados de Morena, el presidente de la Jucopo, Feliciano Castro Meléndrez, y con agrupaciones civiles que exigen que se le finquen tres juicios políticos, el alcalde de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro, abrió la vertiente para el debate de su probable y posible expulsión del partido Movimiento de Regeneración Nacional.  

El munícipe descarriló su discursó pidiendo y embistiendo al gobernador Rubén Rocha Moya para que frene los procesos de los tres juicios políticos, reculando a la “elección del 2021” y usando el jingle, slogan o estribillo esgrimido por los estrategas y difusores de la alianza PRI-PAN-PRI y su candidato Mario Zamora Gastélum. 

Para presionar al mandatario estatal a que tome una decisión que le compete al Poder Legislativo, no al Ejecutivo, Estrada Ferreiro señaló que “el gobernador no ganó las elecciones limpiamente”, generando primero desconcierto y enojo en el Comité Ejecutivo Nacional de Morena y en Palacio Nacional. 

La “defensa discursiva” tuvo efectos de bumerang político. La estrategia falló. La desvinculación de Rubén Rocha Moya del conflicto que apachurra al alcalde, fue una salida maestra, inteligente y oportuna: no intervenir en acciones o determinaciones que competen al Poder Legislativo.  

Estrada Ferreiro intentó “acorralar” al mandatario estatal con el viejo y manoseado cuento de que “no ganó las elecciones limpiamente”, tuvo efectos de bumerang. En Palacio Nacional y Morena el estribillo priista del presidente de Culiacán fue valorando desde la perspectiva de un deslinde con las fuerzas políticas estatales y nacionales que lo ayudaron a concretar su reelección. 

Preciso, conciso, el gobernador dijo que Jesús Estrada Ferreiro con sus conductas ha discriminado a los grupos sociales que piden juicios políticos, además de que ha incurrido en conductas de abuso de autoridad, pues recordó que también ha tenido problemáticas para acatar a las recomendaciones de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos. 

«Estrada debe buscar si son suficientes las causas que se le atribuyen a sí conducta para que entable un juicio político. Ha estado mal negarles las pensiones a las viudas, ha estado mal negarles los descuentos a los adultos y discapacitados. Él tiene una conducta inadecuada y no tiene por qué andarse quejando de que es una víctima», puntualizó. 

Rubén Rocha Moya no se dobló ni intimidó con el cuento de que “el gobernador no ganó las elecciones limpiamente”, jingle tricolor que, en voz de Estrada Ferreiro fue considerado por algunos analistas políticos como mensaje o una advertencia torpe lanzada contra el mandatario que se ha sostenido en la posición de la independencia entre el Poder Ejecutivo y Legislativo.   

El meter al gobernador al conflicto que enfrenta el alcalde con diputados del Congreso, con el legislador Feliciano Castro y con agrupaciones de la sociedad civil, ha resultado una estrategia política fallida del presidente municipal, pero fue más fatal tomar como «amenaza» la elección del 6 de junio y una de las acusaciones lanzadas por los candidatos y estrategas del PRI-PAN-PRD para difamar a Rubén Rocha. 

Entonces: no es gratuito ni nació de la nada, la vertiente del debate en torno a la probable y posible expulsión del alcalde Estrada Ferreiro de las filas de Morena…. 

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