Hacienda confía en reactivar la inversión

Con los niveles previos de tasas, el costo financiero de la deuda era también un dolor de cabeza para Hacienda que lleva Edgar Amador, pese a que la deuda está en una gran parte a tasa fija.

Jeanette Leyva Reus

En medio de la tormenta de calificadoras, desaceleración económica y presiones sobre las finanzas públicas, hay un actor que silenciosamente se ha convertido en pieza clave para darle oxígeno al Gobierno Federal: el Banco de México de Victoria Rodríguez Ceja.

La reducción de la tasa de interés no sólo tiene implicaciones para quienes buscan un crédito hipotecario o para las empresas que necesitan financiamiento. En el caso mexicano, el alivio llega directo a las arcas públicas. Y no es menor. Con los niveles previos de tasas, el costo financiero de la deuda era también un dolor de cabeza para Hacienda que lleva Edgar Amador, pese a que la deuda está en una gran parte a tasa fija.

Y es que no hay que olvidar que el pago de intereses se disparó en los últimos años por el ciclo global de alzas y por una deuda que, aunque manejable, sí exige cada vez más recursos presupuestales. Dicho de otra forma: mientras más alta la tasa, más dinero del presupuesto termina destinado a pagar intereses y menos queda para inversión, programas sociales o infraestructura.

Por eso, cada ajuste a la baja de Banxico abrió un pequeño, pero valioso espacio fiscal para el gobierno de Claudia Sheinbaum. No se trata de un rescate ni de una concesión política, sino de una consecuencia natural de una política monetaria que empieza a reconocer la desaceleración económica y el menor ritmo inflacionario.

Con tasas en niveles históricamente elevados, el costo financiero de la deuda afecta al presupuesto. Cada punto porcentual arriba significaba miles de millones de pesos adicionales destinados únicamente a pagar intereses. Dinero que ya no podía ir a infraestructura, programas sociales o inversión productiva.

La reducción gradual de la tasa comienza a abrir un espacio fiscal que el gobierno necesitaba. No es casualidad que Hacienda haya mostrado mayor tranquilidad conforme el ciclo de relajamiento monetario tomó forma. Refinanciar deuda será menos costoso, las emisiones futuras tendrán menor presión y el gasto financiero podría dejar de crecer al ritmo que amenazaba las cuentas públicas. Para los directivos en el sector financiero hay un efecto colateral positivo que estas bajas representan para las finanzas federales.

Además, pese a la baja en la calificación, el objetivo en Hacienda es claro: incrementar la actividad de la economía, y es que la decisión de Moody’s sobre México manda un mensaje que consideran que para los mercados vale oro: pese a todo hay confianza en la estabilidad financiera del país. Mantener el grado de inversión es clave, pero también pese al tamaño del problema que era Pemex, ya se está corrigiendo, y las finanzas públicas mantienen orden y capacidad de respuesta.

La Secretaría de Hacienda ha destacado el ajuste fiscal histórico de 1.3 puntos del PIB en 2025, el mayor en tres décadas, sin romper la estabilidad macroeconómica. Y los primeros datos de 2026 apuntan a continuidad: superávit primario, menor costo financiero y una deuda menos vulnerable gracias a que casi 80 por ciento está en moneda nacional y a tasa fija. Pese a las noticias no tan buenas, hay confianza que en los próximos 18 meses se active la inversión privada, y la economía por fin pueda reactivarse. Más vale así sea.

Regresa casa de bolsa Citi a la competencia

Los dos últimos años de la escisión del banco entre Citi Banamex frenaron muchos de los negocios en ambas instituciones, por ello el regreso de la casa de bolsa de Citi que lleva Antonio Espíndola se ve como una buena noticia.

Y es que la competencia en el Sistema Internacional de Cotizaciones (SIC) se ha convertido en uno de los mejores termómetros para medir quién entiende realmente las necesidades de los inversionistas mexicanos. Y en un entorno de alta volatilidad y decisiones cada vez más rápidas, fue bien visto que Citi México Casa de Bolsa haya logrado consolidarse al captar 20 por ciento del monto total operado al cierre de abril de 2026.

Más allá de la cifra, el dato revela una tendencia clara: los clientes buscan alcance global, ejecución eficiente y acceso ágil a mercados internacionales. Ahí es donde Citi ha sabido aprovechar su red global y fortalecer su propuesta en segmentos clave como Markets y Private Bank.

Antonio Espíndola lo resume bien al destacar que hoy los inversionistas requieren información, rapidez y acompañamiento estratégico. México sigue siendo un mercado atractivo para Citi y, por lo visto, la apuesta por fortalecer su operación bursátil está dando resultados concretos.

CFE tira penal a los apagones

Mientras millones de aficionados cuentan los días para el Mundial 2026, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que lleva Emilia Calleja parece haber entendido que el verdadero rival a vencer no es Argentina, Brasil o Francia, sino los apagones “inesperados” que suelen aparecer justo cuando más se necesita la luz.

Por eso anunció un operativo especial con más de 2 mil 600 electricistas, monitoreo permanente, generadores y hasta torres de iluminación para garantizar que los estadios que serán sede en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara no terminen jugando “a oscuras”.

La empresa presume inspecciones en casi mil kilómetros de red eléctrica y miles de acciones preventivas. Nada mal para un país donde muchos usuarios todavía consideran un acto de fe que el refrigerador sobreviva intacto a una tormenta de verano.

Claro, el Mundial obliga a otro nivel de eficiencia: no es lo mismo dejar sin luz una colonia que provocar un apagón frente a millones de televidentes globales. Ahí sí, el VAR eléctrico no perdonaría, más que crítica, una felicitación por ser previsores.

Primer encuentro con agricultores

Con tono conciliador, pero sin soltar la presión, el Frente Nacional por el Rescate al Campo Mexicano logró lo más difícil: abrir la puerta de la Secretaría de Agricultura y sentarse por primera vez con Columba López Gutiérrez.

El encuentro no resolvió aún los viejos pendientes del campo, pero sí marcó un cambio de ritmo. Se trató igual los temas de los precios de garantía, créditos vencidos y hasta la polémica idea de sacar granos básicos del T-MEC volvieron a la mesa.

La secretaria pidió propuestas y los productores llegaron con ellas bajo el brazo, eso sí, ahora viene la prueba real: convertir las mesas de trabajo en acuerdos tangibles. Porque en el campo, paciencia ya no sobra.

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