Investigador busca preservar especies de chile silvestre ante el cambio climático; plantean renovar bancos de semillas por la creciente urbanización
Antonio Pacheco Quintero, estudiante de la Maestría en Ciencias Agropecuarias de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), lidera una investigación fundamental sobre la caracterización y adaptación de diversas poblaciones de chile. El objetivo principal es preservar especies silvestres en peligro de extinción y optimizar su manejo agronómico ante los retos del cambio climático.
El proyecto, titulado “Caracterización de los chiles para observar sus variantes y cambios a través de su ciclo de vida”, analiza actualmente 25 poblaciones distintas. El estudio pone especial énfasis en las variedades silvestres, las cuales enfrentan riesgos de desaparición debido a la urbanización y la fragmentación de sus hábitats naturales por la actividad humana.
Iniciada en septiembre del año pasado, la investigación ha arrojado datos relevantes sobre cómo factores ambientales, como la radiación solar y la humedad, transforman la morfología de la planta:
- Efecto de la radiación: Las plantas cultivadas bajo mallas de sombra presentan hojas más anchas y delgadas para optimizar la captación de luz; además, este sistema permite una mayor retención de humedad en el suelo.
- Productividad: Por el contrario, las plantas expuestas a sol directo muestran hojas más pequeñas y contraídas, pero logran una carga de frutos más densa, aunque requieren de riego diario para mantener su equilibrio nutricional.
- Adaptación regional: Un caso de éxito notable es el de la variedad “Biche”, originaria de Oaxaca. A pesar de provenir de un clima frío, ha demostrado una excelente adaptación al calor de Sinaloa, logrando florecer y amarrar frutos incluso antes de la etapa de trasplante.
“La investigación es la base para conocer a fondo el chile, que no solo es parte de nuestra cultura, sino nuestra fuente de alimento. Buscamos conservar estas especies para evitar su extinción”, señaló Pacheco Quintero.
El siguiente paso del proyecto se centra en la recolección continua de frutos y la renovación de los bancos de semillas. Este esfuerzo técnico asegura que las poblaciones se mantengan viables a largo plazo, contrarrestando la pérdida de la biodiversidad agrícola.
Finalmente, Pacheco Quintero destacó la importancia de la labor científica e hizo un llamado a la comunidad universitaria a persistir en su formación académica: “Sigan estudiando y no desistan; la investigación es un camino gratificante que nos permite entender y proteger nuestro entorno”.

