Atacan antigua residencia de Rocha Moya en Culiacán
Richard Lizárraga Peiro
CULIACÁN, SIN. – En un episodio que subraya la vulnerabilidad de las figuras políticas ante la actual guerra interna del Cártel de Sinaloa, una propiedad perteneciente al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya fue blanco de un ataque armado durante la madrugada de este sábado.
El inmueble, ubicado en la exclusiva zona Isla Musala, recibió múltiples impactos de bala de grueso calibre en su fachada y portón. Según los reportes periciales.
La casa se encuentra deshabitada desde 2021, año en que Rocha Moya asumió la gubernatura. La casa registró daños en sus paredes y no se reportaron personas lesionadas.
Elementos del Ejército y la Guardia Nacional acordonaron el área. El hecho se suma a la larga lista de este tipos de escenas del crimen en la capital sinaloense.
Este ataque se da en un escenario de violencia sistémica que ha transformado la vida cotidiana en el estado desde septiembre de 2024.
El conflicto interno del Cártel de Sinaloa convirtió a Culiacán en un campo de batalla. Los “casas baleadas” o “reventadas” se han vuelto un método de presión y mensajes entre bandos.
El gobernador está bajo un escrutinio sin precedentes tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada. La mención de su nombre en la carta de Zambada —donde se afirmaba que habría una reunión con él el día del secuestro—generó una crisis de seguridad y gobernabilidad.
En el lenguaje del crimen organizado en Sinaloa, atacar una propiedad familiar o antigua de un funcionario, aunque esté vacía, se interpreta como un “mensaje de proximidad”. Es una forma de demostrar que el círculo íntimo del poder no es intocable.
El ataque sucede en un momento donde la presencia de fuerzas federales es masiva, lo que evidencia que el control territorial sigue en disputa.
