La deriva autoritaria se profundiza
Cada semana amanecemos con un nuevo golpe a nuestra moribunda democracia y a sus instituciones democráticas, pronto se llevará a cabo la designación de los nuevos consejeros del INE, ojalá se haga como marca la ley.
Enrique Cárdenas
Pareciera que cada semana amanecemos con un nuevo golpe a nuestra moribunda democracia y a sus instituciones democráticas. Esta semana la nueva raya al tigre la pintó la Suprema Corte de Justicia al avalar que la Unidad de Investigación Financiera, dependiente del gobierno federal, pueda congelar cuentas bancarias con un simple trámite administrativo sin mediar una orden judicial. Es decir, el gobierno puede afectar tu patrimonio por cualquier razón, y no hay manera expedita de defenderse ante tal garrote. Y no es que te lo quiten del todo, sólo no puedes acceder a tu dinero, sin tener límite de tiempo para que el problema se resuelva. A eso hay que agregar que la Corte y el Poder Judicial en general, como este mismo hecho lo comprueba, ya está totalmente cooptado por el régimen político que tenemos encima.
No fue la única raya de la semana. Se acaba de anunciar que el nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) hará un recorte de altos funcionarios para adelgazar esa institución que hace las auditorías al Poder Ejecutivo. Es verdad que el auditor anterior, David Colmenares, aumentó significativamente el número de altos funcionarios y al mismo tiempo redujo la supervisión que se venía realizando. Mal por donde se le vea y qué bueno que ese personaje ya no está al frente de la ASF. Pero el problema es que resulta muy poco creíble que alguien, claramente ligado al partido de Morena, vaya ahora sí a retomar toda la cobertura de supervisión y auditorías que se realizaban antes de 2018, y con menos gente y presupuesto. Y de concretarse mi pesimismo “ilustrado”, un instrumento central de las democracias quedará también nulificado en los hechos, como ha ocurrido con otras instituciones del Estado otrora autónomas. La ASF se unirá oficialmente al catálogo de instituciones que habrá que rescatar en el futuro cuando estemos trabajando en la restitución de nuestra democracia.
Hace dos semanas hablaba en este espacio que esta deriva autoritaria no sólo es visible en México, sino que ya se conoce en el extranjero. Estos hechos, uno a uno, se van sumando a la ya muy larga lista de agravios a nuestra democracia. Viene pronto la designación de los nuevos consejeros del INE que ojalá se haga como marca la ley –con criterios de transparencia, objetividad, mérito y reglas claras de evaluación–, aunque la conformación del Comité Técnico ya anunciado que designará la terna de candidatos deja lugar a perspicacia fundada.
Ante tanto golpe a veces se desfallece y se asienta el pesimismo. Pero afortunadamente todavía hay muchos mexicanos que no se dan por vencidos, como quienes integran Somos MX, muchos académicos, columnistas y otras voces que se aventuran a pelear por nuestras libertades, nuestra seguridad jurídica y nuestras instituciones democráticas.
