Regulación necesaria para evitar la cibercriminalidad
Laura A. Borbolla Moreno
México es uno de los países del mundo que per cápita tiene más líneas móviles de telefonía ya que el total de la población según el último censo del INEGI es de 130 millones de mexicanos aproximadamente y hasta la última medición de la comisión reguladora de telecomunicaciones se tiene información que para inicios del 2026 se contaba con 158 millones de teléfonos móviles en activo; es decir, que hay más de una línea celular activa por persona incluidos los recién nacidos y de este número se calculó que el 85% están en la modalidad de prepago y el 15% en plan de pospago.
Lo anterior, nos coloca en un punto de consumo tecnológico de vanguardia; ya que la mayoría de la población a través de un aparato de telefonía celular es como accede al uso del Internet; la reflexión es, ¿cuánto nos ha servido esto? Como todo avance tecnológico siempre resulta una navaja de doble filo; pues a diferencia de muchos países el consumo y uso de la telefonía se desbordó como herramienta para cometer un sin número de delitos; y al no tener una regulación previa que permita asociar la línea telefónica al usuario en el modo de prepago y la compra venta del servicio ocurre sin un adecuado control; se genera un alto grado de impunidad en los ciberdelitos. Comparar un celular con un arma de fuego cada día resulta cada vez más natural, sobre todo si se establece como una herramienta para aniquilar con la tranquilidad de la mayoría de la población; pues, obvio el uso de redes sociales con usuarios no identificados y asociados a sus líneas móviles permite desde el anonimato, cometer delitos como el robo de identidad, amenaza, difamación, extorsión, defraudación, robo de cuentas bancarias, acecho, entre otro número sin fin de ciberdelitos.
De forma y fondo ante los ciberdelitos debemos de tener ciberseguridad; la tecnología avanza a pasos agigantados y el derecho siempre va a ir varios pasos atrás; México no tiene la regulación necesaria; el Senado no ha ratificado el tratado de Budapest; a pesar de convenios de buena voluntad con las grandes plataformas de buscadores y de redes sociales; no hay nada que las obligue a proporcionar la información de sus usuarios; la vulnerabilidad de los registros es tan alta que un día sí y el otro también tenemos reporte de robo y venta de bases de datos; que el registro de datos personales lejos de dar confianza ha generado rechazo y se ha calificado indebidamente, o no, como espionaje gubernamental o intrusión so pretexto de seguridad nacional.

¿Qué hacer cuando se es víctima de cualquier ciberdelito? Lo primero es ir a denunciarlo ante el agente del Ministerio Público el más cercano; avisar por otra vía a los contactos que la línea fue vulnerada por algún delincuente para que las personas no caigan en un fraude; al denunciar pedir al Ministerio Público que se haga la extracción de la información por medio de la policía cibernética que es la experta para que se obtengan datos de prueba; proporcionar los datos de la URL original de donde se generó alguno de los ciberdelitos; en algunos casos procede solicitar medidas de protección, el resguardo y bloqueo de las cuentas y pedir se requiera la información a las autoridades y particulares de la línea telefónica y de las redes asociadas y en su caso pedir ante juez la intervención y resguardo de contenidos como chats, correos electrónico, llamadas, etc.
Lo más importante es prevenir y hacer autocuidado de ciberseguridad; por ejemplo no contestar números desconocidos, no abrir ligas de mensajes o correos electrónicos; no dar ningún dato bancario a nadie, en caso de duda, acuda a la sucursal del banco o use los medios directos, marque a su banco en las líneas que aparecen en los documentos originales; no proporcione fotografías de sus tarjetas de crédito o débito y en caso de hacerlo verifique no tenga su cvv (dígitos de seguridad) ni vencimiento; con eso ya pueden cambiar de usuario y contraseña o hacer compras a su nombre; use mecanismos de dos pasos para evitar ser víctima; use mecanismos de dos pasos de seguridad, cambie con frecuencia sus contraseñas y estas no las asocie a información personal.
Nota al pie de página
Explicación no pedida, acusación manifiesta; lo que hizo el alcalde de Querétaro capital, dando la primera chamba a hijos de funcionarios argumentando capacidad y negando nepotismo.
