Glaucoma, principal causa de ceguera irreversible; afecta a 1.7 millones de mexicanos

Se trata de una enfermedad irreversible, pero la mitad de quienes la padecen no lo sabe. Especialistas advierten que el diagnóstico tardío no solo roba la visión, sino que puede consumir más de la mitad del ingreso en los hogares

José Luis Ramos

En el complejo andamiaje de la salud pública en México existe una patología que opera bajo la sombra de la cotidianidad. No duele, no presenta síntomas tempranos y, para cuando el paciente nota que algo anda mal, el daño suele ser irreparable. Se trata del glaucoma, enfermedad que se estima afecta a más de un millón de mexicanos.

De acuerdo con el Colegio Mexicano de Glaucoma, este padecimiento del nervio óptico se ha consolidado como la primera causa de ceguera irreversible en el mundo y, en nuestro país, representa un reto mayúsculo tanto para el sistema sanitario como para las finanzas de las familias.

“El glaucoma es un ladrón silencioso. Te roba la visión sin que te des cuenta y, una vez que se pierde, no hay cirugía ni tratamiento que la devuelva”, indicó a Reporte Índigo la doctora Celia Elizondo, presidenta de dicho Colegio, quien subrayó la importancia de la prevención ante esta afección ocular.

Para explicar la gravedad del problema Elizondo detalló que la función visual depende de tres elementos: el ojo, que recibe la información; el cerebro, que la procesa; y el nervio óptico, que funciona como el cable que conecta a ambos.

“El glaucoma es precisamente la enfermedad de ese cable. Cuando el nervio óptico se daña, generalmente por una presión intraocular elevada o por factores hereditarios, la conexión se interrumpe de forma permanente”, puntualizó la especialista.

Aunado a esto, Elizondo señaló que la diferencia entre esta enfermedad y otros padecimientos como las cataratas, es que el segundo puede corregirse con una intervención quirúrgica para devolver la nitidez al paciente; mientras que el daño por glaucoma es irreversible.

Datos de la World Glaucoma Association indican que actualmente existen 78 millones de personas con este diagnóstico a nivel global, una cifra que se proyecta alcance los 111.8 millones para el año 2040.

En México el panorama no es más alentador, las estimaciones señalan que 1.7 millones de personas mayores de 40 años padecen la enfermedad, pero la verdadera tragedia radica en el desconocimiento. “El 50 por ciento de quienes lo tienen no lo saben”, agregó Elizondo, quien refirió que la falta de diagnóstico se debe a que el glaucoma primario de ángulo abierto —el tipo más común— es asintomático en sus etapas iniciales.

Instancias como el IMSS reporta que cada año se atiende a más de 500 mil pacientes con este diagnóstico. Sin embargo, muchos llegan al consultorio cuando ya presentan señales de un estado avanzado, como chocar con objetos en la periferia o perder la capacidad de notar cuando alguien les extiende la mano.

“Muchos pacientes solo acuden al oftalmólogo cuando dejan de ver bien de cerca o de lejos, pero eso no debería ser el único motivo. Si tienes más de 40 años, antecedentes familiares de ceguera o usas automedicación (como gotas con esteroides), el riesgo aumenta drásticamente cada década”, sostuvo la especialista.

Combinación con la diabetes

Uno de los puntos más críticos para la población mexicana es la relación intrínseca entre el glaucoma y la diabetes mellitus. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, cerca del 17 por ciento de los adultos en México vive con diabetes tipo 2 —alrededor de 14.4 millones de personas—, por lo que el riesgo de desarrollar glaucoma neovascular es una amenaza latente.

Elizondo afirmó que este tipo de glaucoma, derivado de un mal control metabólico y de la retinopatía diabética, es una de las principales causas de discapacidad visual en pacientes hospitalizados. 

“Si tienes la herencia genética del glaucoma y además una diabetes mal controlada, tienes la combinación perfecta para una pérdida visual estrepitosa”, advirtió.

La presidenta del Colegio Mexicano de Glaucoma agregó que las estadísticas en nuestro país muestran que entre el 90 y el 96 por ciento de los casos de glaucoma neovascular están vinculados directamente a complicaciones de la diabetes.

Enfermedad que impacta la economía familiar 

Más allá del drama personal y de la pérdida de autonomía, el glaucoma es una enfermedad que castiga la economía doméstica. Al ser un padecimiento crónico, el tratamiento es de por vida y requiere una disciplina férrea en el uso de gotas oftálmicas, procedimientos láser o cirugías.

“Entre más tarde se diagnostique, mayor es el recurso económico que una familia tiene que destinar”, subrayó la especialista, quien aclaró que en etapas iniciales el costo del tratamiento puede ser manejable, pero indicó que en casos avanzados el gasto puede absorber entre el 40 y el 60 por ciento del ingreso anual de una familia.

Lo anterior incluye no solo los fármacos, sino también la necesidad de cuidadores y procesos de rehabilitación para personas que han perdido su capacidad productiva debido a la baja visión, todo en un contexto en el que aún no se consolida el Sistema Público de Cuidados.

Revisión tarda media hora y marca la diferencia

A pesar del panorama sombrío, hay una luz de esperanza para quienes padecen esta enfermedad en México. Una revisión oftalmológica completa, que incluya la medición de la agudeza visual, la toma de presión intraocular con un tonómetro y la observación del nervio óptico con una lupa de luz —la cual no toma más de 30 minutos— puede hacer la diferencia.

“Cualquier oftalmólogo general está capacitado para detectar los signos de sospecha”, precisó Elizondo, que reiteró el llamado del Colegio Mexicano de Glaucoma a integrar esta revisión en la cultura de prevención, tal como se hace con las visitas al dentista o los chequeos de glucosa.

Share

You may also like...