Corazón Universitario: El Servicio Social de la UAS como motor de cambio, transformación, humanismo y compromiso en Sinaloa
La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), fiel a su compromiso histórico con la sociedad, reconoce que la formación integral de sus estudiantes, docentes y trabajadores trasciende las aulas, los laboratorios y los espacios administrativos.
En ese tenor, entender el extensionismo universitario como una vía para el desarrollo social permite establecer un vínculo sólido con la comunidad. Esto se logra mediante diversas manifestaciones y servicios universitarios orientados a las necesidades colectivas del entorno.
Al respecto, la Universidad cuenta con una reconocida y amplia trayectoria en esta función sustantiva; a lo largo de los años, se han implementado numerosas acciones encaminadas a la articulación universidad-comunidad a través del Servicio Social.
De acuerdo con el Reglamento de Servicio Social vigente, este se define como: “las actividades teórico-prácticas que, con carácter obligatorio y temporal, realizan estudiantes o egresados de esta universidad con el propósito de consolidar su formación académica. Al integrar la aplicación de competencias profesionales y el desarrollo de valores éticos, los prestadores participan en proyectos que contribuyen al bienestar de la comunidad”, alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
“Tenemos proyectos comunitarios en las cuatro Unidades Regionales, donde llegamos directamente a comunidades con necesidades básicas. También atendemos estos proyectos por medio de unidades receptoras, las cuales acompañan a los brigadistas para brindar atención de calidad a través de nuestros alumnos”, indicó la maestra Maricela Guadalupe Pérez Carrillo, Directora General de Servicio Social de la UAS.
Unidades Receptoras y Proyectos de Servicio Social
Cada año, la Dirección General de Servicio Social asigna entre 14,000 y 16,000 alumnos de todas las áreas del conocimiento como brigadistas a más de trescientas dependencias gubernamentales, instituciones educativas y centros de investigación. Asimismo, se integran a organismos de la sociedad civil y sectores de salud, cultura, deporte y asistencia social que requieren apoyo profesional estudiantil.
Las unidades receptoras en todo el estado ofrecen los espacios y las condiciones necesarias para que los estudiantes realicen su servicio social en vinculación con la UAS. Su papel es fundamental, ya que proporcionan el contexto real donde el estudiante aplica sus conocimientos y desarrolla competencias. Al mismo tiempo, contribuyen al bienestar social, cumpliendo siempre con los lineamientos establecidos por la universidad y garantizando un espacio formativo, seguro y pertinente para los prestadores de servicio.
Un ejemplo de esto es el Modelo de Intervención Social de Parques Urbanos de la institución de asistencia privada “Parques Alegres”, el cual busca impulsar la participación ciudadana mediante estrategias que forjen una cultura de paz.
“Es muy importante para Parques Alegres que la comunidad y los jóvenes se interesen por los proyectos comunitarios y en cómo apoyar en temas ambientales; pero también es vital que los jóvenes se interesen por hacer comunidad en sus propios espacios, colonias y fraccionamientos […]. Con los brigadistas de la UAS, integramos más a la comunidad. Por ejemplo, la Facultad de Agricultura imparte talleres o asesorías, mientras que la Facultad de Educación Física y Deporte proyecta actividades físicas en los parques públicos”, señaló la licenciada Iveth Guadalupe Cruz Neriz, asesora de Parques Alegres “Dale vida a tu parque” I.A.P.
Finalmente, los más de setecientos proyectos de trabajo en los que participan las brigadas constituyen estrategias de intervención transformadoras. Estas impulsan el desarrollo humano y comunitario, coadyuvan al bienestar social y refuerzan la identidad universitaria entre la población sinaloense.
Brigadistas y experiencias de Servicio Social
Un brigadista de servicio social es un estudiante o egresado universitario que participa en actividades organizadas por nuestra institución a través del Servicio Social Universitario, con el objetivo de aplicar sus conocimientos en beneficio de la comunidad. Es un joven en formación que cumple con la obligación legal y ética de su servicio.
El brigadista trabaja de forma individual o en brigadas dentro de comunidades, instituciones públicas y proyectos educativos, de salud, ambientales, culturales o tecnológicos con los que la UAS tiene convenios. Su labor no solo busca apoyar a la sociedad, sino también fortalecer su experiencia profesional y valores humanos como la solidaridad, la responsabilidad y el compromiso social.
En esencia, el brigadista es un puente entre la universidad y la sociedad, ya que traslada los conocimientos adquiridos en las aulas para resolver problemas reales y contribuir al desarrollo comunitario de Sinaloa.
“Para mí, ser brigadista UAS ha sido una de las experiencias más bonitas, porque me servirá para el futuro; podré contar que fui parte de una brigada porque estamos apoyando a nuestra Universidad Autónoma de Sinaloa”, señaló Montserrat Contreras Alvarado, brigadista de Inclusión Social Comunitaria.
En general, los brigadistas reportan una alta satisfacción en su desarrollo personal y profesional, valorando esta experiencia como crucial para su formación, vinculación laboral y compromiso social.
“Me quedo con la satisfacción de brindar mi conocimiento y, más que nada, con el cariño de la gente que nos recibe tan bien cuando llegamos a las comunidades”, añadió Contreras Alvarado.
