En el Senado llaman a que memoria del Holocausto sea una advertencia contra el odio actual

Andrea Becerril y Georgina Saldierna

La conmemoración del Día Internacional en Memoria por las Víctimas del Holocausto, en el Senado, fue el escenario para que legisladores y familiares de Gilberto Bosques advirtieran que no debe ser sólo un recuerdo, sino una memoria para evitar que el odio y la violencia se repitan, como se ve actualmente en Palestina , en otros conflictos y el trato a los migrantes.

No se debe olvidar, resaltó Gilberto Bosques Tistler, que el régimen nazi en el siglo pasado “no comenzó con la violencia ni la muerte extrema, sino con la exclusión, con un fanatismo que anhelaba superioridad étnica y tierra ajena, por eso la memoria no es sólo recuerdo, sino una advertencia permanente y una responsabilidad activa”.

Nieto de Gilberto Bosques Saldívar, diplomático mexicano reconocido a nivel internacional por su labor humanitaria al salvar a miles de perseguidos durante la Segunda Guerra Mundial, agregó que en la actualidad, cuando en distintas partes del mundo vemos “el surgimiento de discursos que deshumanizan al otro, la memoria se vuelve más urgente”.

En la ceremonia, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, resaltó que el ejemplo de Gilberto Bosques “nos recuerda que en los momentos más oscuros, es posible elegir la solidaridad, la valentía y sobre todo, el jugarse la vida propia para defender la de otros.

“Recordar a las víctimas del Holocausto implica reconocer hasta dónde puede llegar el odio cuando se normaliza la exclusión, cuando se niega la dignidad del otro, cuando una persona deja de ser vista como un ser humano y se convierte en un enemigo al que se le niega su humanidad”, resaltó e hizo notar que “en nuestro tiempo ese odio reaparece cuando se desprecia al pobre o se estigmatiza a las personas migrantes”.

En esa conmemoración, a la que asistió Alberto Romano Jalif, presidente del Comité Central de la Comunidad Judía en México, la senadora Castillo Juárez, expresó asimismo que “lamentablemente el holocausto permanece como una advertencia para muestro tiempo: nos habla de los riesgos del fanatismo, del racismo y de los prejuicios con motivos étnicos y religiosos.

De ahí que, agregó, enseñar lo ocurrido permite prevenir la repetición de la violencia y fortalecer una cultura de respeto a los derechos humanos y al reconocimiento de la diferencia. “Desde esa convicción, la memoria del holocausto nos lleva a mirar al otro con responsabilidad ética, a reconocernos en su rostro, en su historia y en su derecho a vivir con dignidad, sin importar su origen, su condición o su creencia”

Por su parte, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Celeste Ascencio señaló que recordar el holocausto es confrontar lo más oscuro de la condición humana y recalcó que “no podemos ser omisos cuando constatamos que aún hoy el eco de la violencia resuena en distintas latitudes . “No duele reconocer que las víctimas siguen siendo las más indefensas: la niñez que sufre el horror de la guerra, tal como lo vemos dolorosamente en el conflicto de Palestina, donde el rostro de las víctimas civiles nos recuerda que el sufrimiento humano no admite distinciones ni fronteras”.

Bosques Tistler, en tanto, dijo a los jóvenes asistentes que “la historia no es algo lejano ni ajeno “y que “cada generación enfrenta su propia prueba ética y cada una debe decidir si permanece en silencio o si actúa con humanidad. Mi abuelo entendió que la diplomacia no podía limitarse a protocolos y documentos, cuando la vida humana estaba en peligro. Su legado nos recuerda que la indiferencia nunca es opción.

Agregó que ni recordar ni conmemorar el holocausto basta. “Que este día nos recuerde que la humanidad no tiene fronteras, que la dignidad no tiene nacionalidad.

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