Vuelven los reflectores a Javier Duarte, ahora por desaparición forzada

Noé Zavaleta

Los colectivos de desaparecidos en Veracruz lo tienen muy claro: el exgobernador priista Javier Duarte de Ochoa “nunca debe salir de prisión” luego de ser imputado por desaparición forzada, como cabeza de un esquema de complicidades que las fuerzas policiacas y de procuración de justicia tuvieron con células criminales, al que se adjudican más de 3 mil 600 desapariciones en el sexenio 2010-2016, de acuerdo con cifras de la Fiscalía General del Estado.

La acusación se remite a la desaparición forzada de 19 personas, de quienes –por hallazgos hechos en enero de 2016– se supo que fueron inhumadas en la barranca La Aurora, un peñasco de vasta vegetación ubicado en el municipio de Emiliano Zapata, muy cercano a la Academia de Policía de El Lencero, a 18 kilómetros del centro de Xalapa.

El sitio, de acuerdo con la investigación oficial de la que en su momento dio cuenta este semanario (Proceso 2229, julio de 2019), en realidad era “una fosa clandestina que policías de la Secretaría de Seguridad Pública (local) utilizaban para ocultar cuerpos de víctimas de crímenes que ellos atribuían a miembros de la delincuencia organizada”, y cuya magnitud el propio Duarte habría ordenado ocultar.

Lucy Díaz, integrante del Colectivo Solecito, formado hace nueve años por familiares de personas desaparecidas, dice que hay una expectativa de que Duarte pueda ser condenado por “desaparición forzada” y nunca volver a la calle. “Quisiéramos poder confiar en el sistema judicial mexicano, pero, quienes sufrimos el reinado absoluto de la impunidad, tenemos siempre algo de escepticismo”.

Para Díaz, mientras no se juzgue y sentencie a Duarte por las desapariciones forzadas en Veracruz no habrá ni atisbo de justicia. “Es imprescindible que tanto fiscalía como el sistema judicial ya den resultados inequívocos de que Duarte será condenado y que nunca más volverá”.

Quien busca a su hijo, Guillermo Lagunes, desde junio de 2013, también aseguró que el colectivo tiene bastante evidencia de la culpabilidad del exgobernador. “Basta con la voluntad y la integridad de quienes les toca hacer justicia para lograr su condena”, agrega.

Carlos Saldaña, del colectivo Familias Enlaces Xalapa, señala en entrevista telefónica que Duarte, junto con quien fue su secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez, debería pagar con “cárcel por siempre” por su colusión con grupos criminales, los que mantuvieron total impunidad en el sexenio 2010-2016 e, incluso, en el gobierno de Fidel Herrera.

Desde hace 10 años Saldaña busca a sus hijos Jesús Estrada y Karla Nallely. Reprocha el dolor causado a miles de familias en la entidad, quienes vivieron en carne propia este fenómeno criminal de la desaparición de personas. Insiste en la reclusión de por vida para el exgobernador: “No se puede cuantificar con una pena endeble el dolor que nos ha causado; que le caiga todo el peso de la ley”.

En el caso de Duarte, será la primera vez que enfrente la justicia por desaparición forzada. El cumplimiento del mandato judicial se realizó el lunes 6 en el área jurídica del Reclusorio Preventivo Varonil Norte, donde actualmente se encuentra recluido el exservidor público, por peculado y lavado.

El caso Lara

La autoridad judicial con residencia en Pacho Viejo, Veracruz, hizo efectiva la orden de aprehensión emanada de una carpeta de investigación iniciada por la fiscalía estatal, por desaparición forzada, delito de lesa humanidad.

Publicaddo en Proceso

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