La lejanía de la austeridad: Indira Vizcaíno, de un terreno a costosas propiedades

Luis Herrera

La gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno Silva, ha aumentado su fortuna desde que forma parte de la llamada “Cuarta Transformación”, sobre todo en bienes raíces cuyos valores están lejanos del principio de austeridad promovido por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Desde el periodo en que Vizcaíno Silva fungió como delegada de Programas para el Desarrollo en Colima (2018-2020), hasta ahora que está al frente del Gobierno del Estado (2021-2027), su patrimonio ha registrado un incremento de 10 millones 499 mil 970 pesos.

De acuerdo con la declaración de situación patrimonial que presentó la gobernadora, con datos actualizados al 31 de mayo de 2023, comenzó a incrementar su patrimonio el 23 de julio de 2019, mientras tenía bajo su control los programas sociales federales en Colima, con la adquisición de un departamento de 111 metros cuadrados, que tuvo un costo de 3 millones de pesos.

Después, cuando fungía como mandataria del estado, Vizcaíno Silva adquirió una residencia el 8 de agosto de 2022, con la empresa Desarrollos de Colima S.A de C.V, con un valor reportado por la funcionaria de 6 millones 653 mil 980 pesos. La casa cuenta con un terreno de 570 metros cuadrados y una superficie construida de 565 metros cuadrados.

Ambas operaciones inmobiliarias, tanto la compra del departamento como la de la residencia, tuvieron como “forma de pago” el crédito bancario, según el documento.

Poco después de la adquisición de esa residencia que la prensa local de Colima ubica en un fraccionamiento de alta exclusividad, denominado “Real Hacienda”, la gobernadora reportó –el 31 de diciembre de 2022– la adquisición de un “menaje de casa (muebles y accesorios de casa)”, valuado en 100 mil pesos.

Con respecto a la compra de vehículos, la declaración muestra que Vizcaíno Silva adquirió una camioneta Volkswagen, modelo Teramont, el 17 de mayo de 2019; es decir, todavía como delegada de Programas para el Desarrollo en Colima, con un valor de 705 mil 990 pesos; y el 18 de diciembre de 2020, ya como mandataria estatal, un “Beetle Vocho”, del año 1990, con un valor de 40 mil pesos.

Hasta antes de que apareciera esta bonanza, el patrimonio de Vizcaíno Silva se limitaba, en el ámbito inmobiliario, a dos terrenos sin ninguna edificación. Uno, de 637 metros cuadrados, fue adquirido el 25 de febrero de 2011 con un valor de 396 mil 165 pesos. El otro fue comprado unos años después, el 10 de abril de 2017, y tiene 275 metros cuadrados. En cuanto a vehículos, la funcionaria solo reportó la adquisición de un Jetta, el 18 de mayo de 2015, con un costo de 310 mil pesos.

La gobernadora asienta en su propia declaración lejanía de la austeridad

El 11 de mayo de 2020, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, disertó en su conferencia matutina sobre el principio de austeridad como un “cambio en la forma de vida”, lo que contrasta con el crecimiento del patrimonio de la gobernadora de Colima, emanada de su movimiento político.

Aquel día, el mandatario dijo: “El modelo neoliberal es un modelo derrochador, consumista, materialista. (…) Sí a la austeridad republicana y esto, repito, tiene que ver también con el gobierno. La austeridad no es un asunto administrativo, es un asunto de principios, no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”.

López Obrador llamó inclusive a: “Ahorrar, cuidar el dinero, no al derroche, es un cambio en la forma de vida, en general, no al dispendio, no al lujo, que lo que tengamos se use para lo indispensable, para lo básico. (…) No olvidar que el poder es humildad, no fantochería, no prepotencia”.

En esa ocasión, el jefe del Ejecutivo federal y fundador de Morena, también expresó: “Nosotros en general tenemos que buscar la austeridad, comprar lo que necesitamos, no consumir de manera enfermiza, si ya tenemos zapatos ¿para qué más? Si ya se tiene la ropa indispensable, solo eso; si se puede tener un vehículo modesto para el traslado, ¿por qué el lujo? Claro, somos libres, pero ya no es el tiempo en que como te veían, te trataban; ahora es al revés, ve uno a una persona así muy extravagante y hasta se aleja uno”.

A dos años de gobierno, se olvida el Plan Nacional de Desarrollo

Antes de que se comprara una residencia de miles de millones de pesos, la gobernadora de Morena aseguró que la administración que encabezaría en Colima estaría guiada por los valores de la “Cuarta Transformación”, incluso el de la austeridad, según consta en el “Plan Estatal de Desarrollo 2021-2027”.

En el documento de planeación se asentó: “Economía sostenible, reconstrucción del tejido social, igualdad y equidad en aspiraciones y derechos, justicia y legalidad, libertad, tolerancia, diálogo, austeridad y disciplina en el gasto, rendición de cuentas y transparencia, son, en esencia, preceptos y objetivos de la Esperanza, parteaguas histórico hecho gobierno en Colima”.

Se prometió también que los servidores públicos que formarían parte del gobierno morenista en Colima tendrían un “sentido ético y moral”, definido de esta manera en el Plan Estatal de Desarrollo: “Establece la característica fundamental que deben poseer las y los servidores públicos: honestidad, austeridad y capacidad profesional. Si la corrupción es el principal problema de la vida pública, solo podrá revertirse esta situación con el sentido ético y moral de la política en todas las acciones del gobierno”.

En el documento también se señala que “el modelo de gobierno de Colima está sustentado en los valores de la Cuarta Transformación” y se replican las palabras del presidente de México: “Nunca más un gobierno rico con un pueblo pobre”.

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