Aprovechan los desechos de lechuga para la elaboración de polvo que contribuye a la salud

Investigador de la Facultad de Ciencias de la Nutrición y Gastronomía de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) realiza proyecto de investigación sobre el uso de polvos a partir de desechos de lechuga romana, lo cual, incorporándolo en la dieta diaria, podría contribuir a reducir el desarrollo del síndrome metabólico, el cual es un conjunto de trastornos que aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, un derrame cerebral y diabetes.

El doctor Eli Terán Cabanillas refiere que este trabajo que es financiado con recursos propios de la institución, vía PROFAPI, inició en la idea de aprovechar esas hojas externas de lechuga que se desechan en el cultivo, las cuales poseen el mayor número de nutrientes y es que se trabajó elaboración del polvo.

“Nos dimos cuenta que era muy rico en polifenoles, antioxidantes, vitamina C y algunos minerales que son muy útiles para nuestro cuerpo, entonces posteriormente lo que hicimos fue probarlo en un modelo de ratones con obesidad, inducido por la dieta, y ver el impacto que esta tenía en ellos, este modelo induce síndrome metabólico y por último la diabetes, y nosotros probamos ese polvo de lechuga y los resultados fueron muy impresionantes”, enfatizó.

El especialista en inmunología, obesidad y cáncer de la Máxima Casa de Estudios manifestó que gracias a este avance se obtuvo esta fase de prueba en el uso del polvo de hojas de lechuga, en donde a los murinos se les evitó que padecieron el síndrome metabólico y diabetes, por lo que se pasará a una nueva etapa.

“Ahorita queremos hacer más pruebas para ver si es seguro el consumirlo por los seres humanos, hemos hecho pruebas microbiológicas para ver si tiene algún tipo de microorganismo y de metales pesados, hasta el momento no hemos encontrado rastros de ninguna sustancia que pudiera ser mala para nuestro organismo, porque al concentrar los nutrientes y todo lo bueno también concentraríamos todo lo malo potencialmente dañino que tuviera este cultivo, sin embargo, la lechuga fresca es realmente segura de consumir”, detalló.

Terán Cabanillas expresó que se espera que este proyecto quede concluido para inicios del 2023 y las propuestas para el uso de dicho polvo de lechuga sería en la elaboración de tortillas, galletas, algas para sushi o bien, para que se consuma como suplemento.

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