Sinaloa, el estado donde más creció la pobreza laboral

La proporción de personas cuyo ingreso resulta insuficiente para adquirir la canasta alimentaria aumentó en 13 entidades, siendo la del Pacífico norte la de mayor deterioro

Dheyna Brito y Juan Luis Ramos

Sinaloa, estado que atraviesa una crisis económica, política y de seguridad, fue la entidad donde la pobreza laboral creció más en el último año, según datos reportados este lunes por el Inegi.

De acuerdo con el reporte de Pobreza Laboral, publicado este miércoles, la proporción de personas cuyo ingreso resulta insuficiente para adquirir la canasta alimentaria aumentó en el estado de 24.6 por ciento en el segundo trimestre de 2025 a 28.3 por ciento en el mismo periodo de este año.

Con dicho resultado, casi tres de cada 10 sinaloenses vivieron durante el segundo trimestre de 2026 en hogares cuyo ingreso laboral resultó insuficiente para comprar la canasta alimentaria.

La entidad del Pacífico norte tuvo el aumento más significativo de pobreza laboral en un año, con 3.7 puntos porcentuales, seguida de Coahuila y Michoacán, con incrementos de 2.6 y 2.4 puntos, respectivamente.

Asimismo, se trata del nivel más alto de población con un ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria desde diciembre de 2021, cuando el país atravesaba la crisis desatada por la pandemia de Covid-19.

Sinaloa encabezó la lista de 13 entidades donde la pobreza laboral aumentó en el último año, contrario a lo que pasó a nivel nacional donde el indicador, que mide el porcentaje de la población cuyo ingreso laboral per cápita es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria, bajó de de 35.1 a 31.9 por ciento entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de este año.

Habitantes de Culiacán aseguran que con el mismo sueldo destinan cada vez más dinero a comida, transporte, gasolina y vivienda.

La pobreza laboral en el estado también tuvo un crecimiento trimestral, de 2.7 puntos, pues entre enero y marzo se ubicó en 25.6 por ciento, de acuerdo con los datos del Inegi.

La capacidad de compra disminuyó junto con el ingreso laboral real por habitante, que pasó de cuatro mil 0.78 pesos a tres mil 842.73 pesos entre el primer y el segundo trimestre de este año.

A estos datos se suma la contracción del mercado laboral, en el que se perdieron 43 mil 516 puestos en el último año, mientras la población desempleada aumentó en 11 mil 597 y la informalidad llegó a 49 por ciento de la población, según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Dichos datos muestran que el aumento de la pobreza laboral no puede atribuirse únicamente a los precios, sino también a la pérdida de empleos y al deterioro de los ingresos.

Guillermina Rodriguez, directora de Estudios Económicos de Banamex, dijo a El Sol de México que la entidad se ha visto afectada por factores como la violencia que impera desde hace casi dos años, así como sequías que impactan al sector agrícola, el principal en el estado, y el desempleo.

“Para el segundo trimestre vimos, entre otras cosas, un aumento del desempleo, al pasar de 2.2 por ciento en 2025 y en 3.1 por ciento este año. Si bien el reporte del Inegi mide los ingresos laborales que permiten adquirir la canasta básica, y los desempleados estarían hasta cierto punto fuera de esta medición, vemos que cuando la población tiene mayor desempleo generalmente aceptan trabajos con menores ingresos”, explicó la experta.

A esto añadió que hay regiones en el estado que aún presentan temas de sequía pese a las lluvias que se han registrado en todo el país, y que el tema de inseguridad está inhibiendo inversiones en la entidad.

“El sector servicios ha estado prácticamente estancado, y esto lleva a que las personas terminen aceptando muchas veces empleos con menores remuneraciones lo que, de alguna manera, creemos que se refleja en el indicador de pobreza laboral.

María José, habitante de Culiacán, dijo a El Sol de Sinaloa que su sueldo permanece prácticamente igual, pero utiliza cuatro camiones diariamente para trasladarse y calcula un gasto mensual de mil 200 pesos.

“Todo se encarece porque hay menos trabajo y seguimos con el mismo sueldo que hace uno o dos años. Agarro cuatro camiones diarios y son mil 200 pesos al mes. Mi lujo es un sushi cada 15 días”, relató.

    El pasaje aumentó el pasado 2 de abril de 12.50 a 15 pesos para los camiones con aire acondicionado y de 11.50 a 13 pesos para las unidades sin este servicio.

    Paulina Martinez atribuyó el deterioro a una combinación entre cierre de negocios, menor oferta laboral y personas dispuestas a aceptar salarios reducidos ante la necesidad de trabajar.

    Aunque el costo de la canasta alimentaria urbana utilizada por el Inegi disminuyó entre abril y junio, al cierre del trimestre todavía era 4.6 por ciento mayor que un año antes.

    Así, un salario que permanece sin cambios pierde capacidad de compra cuando aumentan los gastos esenciales; si además el hogar enfrenta menos días de trabajo, pérdida de empleo o informalidad, el ingreso disponible por integrante disminuye todavía más.

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