Escuelas buscan frenar cobro de cuotas bancarias hasta el próximo ciclo escolar

La tasa de intercambio para educación básica dejará de ser de cero por ciento; la CNEP pide aplazar el cambio hasta el próximo ciclo escolar y advierte que el nuevo costo podría trasladarse a las familias

Miguel Ángel Ensástigue

Cada vez que un padre paga la colegiatura con tarjeta, una parte de ese dinero se queda en el sistema financiero para cubrir el costo de procesar la operación. Hasta ahora, las escuelas particulares de educación básica no pagan por ese concepto: la tasa de intercambio es de cero por ciento.

Ese tratamiento preferencial está por cambiar y los colegios privados todavía no saben cuánto les costará cada pago con tarjeta.

La Confederación Nacional de Escuelas Particulares (CNEP) pidió que las nuevas cuotas comiencen a aplicarse hasta el próximo ciclo escolar, para que los planteles tengan tiempo de conocerlas y ajustar sus presupuestos.

Ana Luisa Domínguez Gasca, presidenta de la CNEP, explicó que el sector tuvo conocimiento de la modificación a finales de julio y posteriormente sostuvo una reunión virtual con representantes de la banca para exponer las posibles consecuencias del cambio.

Sin embargo, señaló que durante ese encuentro las escuelas no recibieron información detallada sobre el monto de las nuevas cuotas.

“No sabemos de cuánto será la comisión. Lo ideal sería ajustarla a partir del próximo ciclo escolar para que nos podamos organizar en las escuelas”, dijo Domínguez Gasca en entrevista con El Sol de México.

La tasa de intercambio es el cobro que se genera cuando un consumidor paga con tarjeta y participan dos bancos distintos: el banco que procesa el pago para el comercio —en este caso, la escuela— y el banco que emitió la tarjeta al cliente.

Por cada operación, el banco emisor recibe una parte del monto pagado como tasa de intercambio. El cobro está relacionado con los costos de operar la red de pagos, incluidos aspectos como el procesamiento de las transacciones y los riesgos asociados al fraude.

    En la práctica, para una escuela significa que una parte de cada colegiatura pagada con tarjeta puede convertirse en un costo por aceptar ese medio de pago.

    En 2019, Banco de México (Banxico) promovió una revisión de los niveles de estas cuotas con el objetivo de favorecer una mayor aceptación de pagos electrónicos en establecimientos utilizados por amplios segmentos de la población y contribuir a la inclusión financiera.

    A partir de ese proceso, la tasa de intercambio de cero por ciento quedó establecida tanto para tarjetas de crédito como de débito en educación básicagasolineras, guarderías, médicos y dentistas, misceláneas, refacciones y ferreterías y salones de belleza.

    En otros giros, las cuotas van de 0.75 a 1.76 por ciento. Entre ellos se encuentran gobierno, estacionamientos, comida rápidaentretenimiento, peaje, transporte terrestre de pasajeros, farmacias y telecomunicaciones.

    Para las escuelas, el temor es que el nuevo costo termine afectando sus finanzas o se traslade a las familias mediante un aumento en las colegiaturas.

    Domínguez Gasca señaló que los colegios también podrían verse incentivados a promover nuevamente el pago en efectivo entre los padres de familia para reducir el costo de las operaciones con tarjeta.

    La CNEP calcula que, para una escuela con 300 alumnos y una colegiatura mensual de tres mil pesos, el impacto podría alcanzar hasta 100 mil pesos adicionales al año, dependiendo de la tasa que finalmente se aplique y de la proporción de pagos realizados con tarjeta.

    El monto, advierte la organización, representa recursos que actualmente pueden destinarse a becas, mantenimiento, capacitación docente, tecnología, seguridad e innovación.

    Las escuelas pueden negociar sus condiciones

    Las cuotas de intercambio no son fijadas unilateralmente por un solo banco. De acuerdo con los lineamientos de Banxico, las condiciones forman parte de acuerdos entre los participantes de las redes de pagos con tarjeta.

    En estos procesos intervienen los bancos, sus clientes —como comercios y escuelas—, las cámaras de compensación y, cuando corresponde, las marcas de tarjetas como Visa o Mastercard.

    Las condiciones deben incorporarse a las llamadas “Condiciones para la Participación en Redes de Pagos con Tarjeta” y registrarse ante Banxico y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

    El registro debe realizarse ante la Dirección de Sistemas de Pagos de Banxico con al menos 30 días de anticipación a la fecha en que las nuevas cuotas pretendan comenzar a aplicarse.

    Además, si Banxico y la CNBV consideran que alguna de las cuotas registradas no cumple con los principios establecidos en la legislación, pueden ordenar modificaciones en su monto o en la forma en que se calcula.

    Por ello, las tasas no necesariamente son iguales para todos los establecimientos. Las condiciones pueden negociarse de acuerdo con factores como el número y el monto de las transacciones.

    Esto significa que una escuela podría buscar mejores condiciones con otra institución financiera si encuentra una tasa más competitiva, siempre que el banco adquirente acepte esos términos.

    El cambio llega en un momento de presión para las escuelas particulares.

    De acuerdo con Domínguez Gasca, entre 2018 y 2026 cerraron alrededor de cinco mil escuelas privadas en el país. La CNEP estima además que más de 29 mil planteles de educación básica enfrentan dificultades financieras.

    Para las familias, el margen de maniobra también es limitado. La organización calcula que para alrededor de 2.5 millones de hogares la educación privada representa entre 13 y 21 por ciento de su gasto total.

    Domínguez Gasca sostuvo que durante años la tasa de intercambio de cero por ciento favoreció el uso de medios electrónicos para cubrir las colegiaturas y otros servicios educativos.

    Ahora, el sector busca que el cambio no se traduzca de inmediato en un nuevo costo para los colegios ni termine impactando a los padres de familia.

    Por eso, la petición de la CNEP es que las nuevas cuotas no comiencen a cobrarse sino hasta el próximo ciclo escolar. El objetivo es que las escuelas conozcan primero cuánto tendrán que pagar, calculen el impacto en sus finanzas y decidan cómo absorberlo antes de que el costo llegue, eventualmente, a las colegiaturas.

    Este medio buscó a la Asociación de Bancos de México (ABM), pero no dieron comentarios sobre el tema.

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