Salarios suben mientras disminuye la oferta de empleos formales en México
En varias regiones del sur del país, como Guerrero, Campeche, Chiapas y Quintana Roo, la generación de empleos formales se redujo
Samantha Godinez
Durante los últimos años, el empleo en México se ha enfrentado a tensiones relacionadas al bajo crecimiento económico, así como a la insuficiente inversión privada y pública.
De acuerdo con el director del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo (PUED) de la UNAM, Enrique Provencio Durazo, el arranque de 2026 ha dejado claros desafíos para el mercado laboral mexicano.
El número de puestos formales afiliados a la seguridad social experimentó un alza nacional promedio de 1.1% durante el primer trimestre. Esta cifra, según con datos oficiales, se ubica por debajo de las tendencias tradicionales para esa época del año.
En varias regiones del sur del país, como Guerrero, Campeche, Chiapas y Quintana Roo, la generación de empleos formales se redujo. Esta situación también se observó en algunas entidades industriales del norte, entre ellas Coahuila, Chihuahua, Tamaulipas y San Luis Potosí.
Durante los primeros meses de este 2026, la creación de nuevos trabajos no alcanzó ni siquiera la mitad del crecimiento de la población económicamente activa. Este desajuste propició un incremento en la tasa de empleadores informales, además de un aumento en la cifra de personas en condiciones laborales críticas. Este grupo enfrenta limitaciones en tiempo trabajado o en los ingresos que perciben.
El mercado laboral mexicano en 2026 muestra un crecimiento insuficiente de empleos formales e informalidad creciente, pero con notables avances salariales que enfrentan riesgos por la inflación. (Imagen Ilustrativa Infobae)
El impacto de los salarios y la informalidad en México
Aunque el empleo formal muestra dificultades, los ingresos reportan una tendencia positiva. El salario mínimo general presentó un avance real anual de 8% hasta marzo de 2026, permitiendo que su poder adquisitivo regrese a niveles de finales de 1981, después de más de cuatro décadas de rezago.
Los contratos colectivos también presentaron mejoras, con un incremento promedio de 3.3% en el primer trimestre, mientras que el salario medio de cotización en el IMSS aumentó 3.2%.
Estos incrementos han repercutido en la distribución del ingreso, pues la proporción de las remuneraciones en el producto ha crecido cerca de seis puntos porcentuales. De acuerdo con el análisis universitario, este hecho ha sentado las bases para una reducción de la pobreza por ingresos en México.
En paralelo, persisten señales de preocupación. El valor de la canasta alimentaria urbana superó en un 75% en marzo, el índice nacional de precios al consumidor. Se advierte que, si este ritmo continúa por encima de la inflación, podría minar los avances conseguidos en materia salarial.
La insuficiencia en la creación de puestos formales responde a una economía que mantiene un ritmo de crecimiento bajo desde 2024, tendencia que se agudizó en 2025. Para 2026, se prevé que el empleo formal incremente en solo 330 mil plazas, cifra insuficiente para absorber la demanda derivada del crecimiento poblacional.
