Huelga Monte de Piedad podría despertar otra huelga: ¿se irán a paro en Telmex en abril?
La huelga cumplió seis meses sin acuerdos y encendió nuevas tensiones en el sector laboral por lo que se advierte que el conflicto podría anticipar un escenario similar en Telmex si no se atienden sus demandas antes del 21 de abril
Adolfo López
La crisis laboral que mantiene paralizadas las operaciones del Nacional Monte de Piedad desde hace casi medio año empezó a generar efectos más allá de la institución.
En un texto publicado por las Bases Telefonistas, integrantes del gremio advirtieron que el estancamiento del conflicto podría ser el anticipo de una nueva huelga en el país por parte del Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana (STRM), cuyo emplazamiento vence el próximo 21 de abril.
El Patronato emitió recientemente un comunicado en el que reconoce la gravedad del problema, lo que incrementó la preocupación de miles de familias que dependen de la institución en todo México.
En el texto publicado en La Izquierda Diario, se señala que, mientras desde el gobierno federal se insiste en la existencia de una “primavera laboral”, en los hechos persisten agresiones, desgaste y falta de soluciones para quienes, como los trabajadores del Monte de Piedad, sostienen guardias desde hace semanas o meses.
Patronato del Monte de Piedad advierten de que no son un caso aislado
El documento plantea que la situación del Monte de Piedad forma parte de una estrategia empresarial más amplia, donde diversas compañías apelan a supuestas crisis financieras para justificar recortes, ajustes o intentos de modificar contratos colectivos.
Desde las Bases Telefonistas afirman que esta práctica, que llaman “quiebras fabricadas”, ya impacta otros sectores. Mencionan el caso de JK Tornel, donde se disputa el cumplimiento del Contrato Ley de la industria del caucho bajo el argumento de falta de competitividad.
Telefonistas advierten posible huelga: ¿Telmex se ira a paro este 21 de abril?
Para el sector de telecomunicaciones, el punto crítico llegará el 21 de abril, fecha en la que vence el emplazamiento a huelga del STRM; de acuerdo con lo publicado, Telmex ha recurrido a la narrativa de “números rojos” para evitar cubrir más de 5 mil vacantes y atender su pliego petitorio.
Los telefonistas consideran que la empresa busca reducir costos laborales y debilitar su organización sindical, en un contexto de reordenamiento productivo y competencia dentro del sector.
Ante estos conflictos, las bases telefonistas plantean una medida clave: abrir los libros contables de las empresas bajo supervisión de los trabajadores. Argumentan que si la patronal asegura tener pérdidas, debe transparentar sus finanzas para demostrarlo.
Señalan que esta acción permitiría evidenciar si existe o no una crisis real y ayudaría a frenar decisiones que, aseguran, afectan directamente los derechos laborales.
Dos huelgas en curso… ¿y una tercera en puerta?
Los casos del Monte de Piedad y JK Tornel son vistos por el gremio como señales claras de la situación que enfrenta la clase trabajadora y, según el texto, su desenlace influirá en la fuerza con la que Telmex llegue al 21 de abril.
El documento sostiene que ninguna de estas luchas debe verse aislada y que su resolución marcará la correlación de fuerzas para todo el movimiento obrero.
El texto también retoma la discusión sobre la jornada laboral de 40 horas, señalando que su aplicación paulatina y sin garantizar plenamente dos días de descanso muestra los límites del actual modelo de negociación con el sector empresarial.
Por ello, llama a sindicatos como STUNAM, ASPA y otros de la UNT a articular acciones coordinadas para fortalecer a los trabajadores ante decisiones que consideran adversas.
“Si cae uno, caemos todos”
La publicación concluye con un llamado a sostener la defensa de las huelgas en curso, detener cualquier intento de represión y garantizar el respeto a los contratos colectivos.
La advertencia principal queda marcada: si no se resuelve la crisis del Monte de Piedad y la de JK Tornel, el conflicto podría escalar a Telmex. Todo dependerá de lo que ocurra antes del 21 de abril, fecha en la que el gremio telefonista decidirá si va, o no, a paro.
