México estancado en el Índice de Percepción de la Corrupción, señala Transparencia Mexicana
El estancamiento de México en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 refleja problemas estructurales no resueltos en prevención, sanción y control de la corrupción; el informe también señala la ausencia de mecanismos efectivos para prevenir la captura de la contratación pública ilícita
Adrián Juárez Aguilar
México no logró avances en la lucha contra la corrupción y se mantiene entre los países peor evaluados del mundo, de acuerdo con los resultados del Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025, presentado por Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana. El informe revela un estancamiento persistente en la percepción de la corrupción en el país, así como rezagos estructurales en sanción, prevención y control del uso de recursos públicos.
En la edición 2025 del Índice de Percepción de la Corrupción, México obtuvo 27 puntos de 100 posibles, la misma calificación que lo mantiene en una zona de alta corrupción percibida. En la escala del IPC, cero representa el peor desempeño y 100 el mejor.
Con este puntaje, México se ubicó en el lugar 141 de 182 países evaluados, sin mostrar una mejora significativa respecto a años anteriores. El resultado confirma una tendencia de estancamiento más que un retroceso puntual, ya que el índice mide comportamientos sostenidos y no casos aislados.
El IPC se construye a partir de la opinión de especialistas, analistas de riesgo financiero, personas de la academia y del sector empresarial, lo que permite evaluar la percepción de la corrupción en el sector público de forma comparada a nivel internacional.

Comparativo internacional: México entre los últimos lugares
A nivel global, los países mejor calificados en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 fueron:
- Dinamarca, con 89 puntos
- Finlandia, con 88 puntos
- Singapur, con 84 puntos
Ningún país alcanzó la puntuación perfecta de 100.
En contraste, los países con mayor percepción de corrupción fueron:
- Venezuela, con 10 puntos
- Somalia, con 9 puntos
- Sudán del Sur, con 9 puntos
México se mantiene más cerca de este grupo que de las economías con mejores estándares de integridad pública.
México, el peor evaluado de la OCDE y rezagado en el G20
Entre las 38 economías que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México ocupa el último lugar, sin excepción. Este resultado subraya la brecha que separa al país de los estándares de transparencia, rendición de cuentas y control institucional del bloque.
Dentro del G20, que agrupa a 19 países más la Unión Europea y la Unión Africana, México se encuentra en la penúltima posición, solo por encima de Rusia, que registró 22 puntos.
En el contexto regional, México presenta un desempeño mixto. El país se ubica por encima de:
- Guatemala (26 puntos)
- Paraguay (24 puntos)
- Honduras (22 puntos)
- Haití (16 puntos)
- Nicaragua (14 puntos)
- Venezuela (10 puntos)
Sin embargo, queda por debajo de Brasil (35 puntos) y Chile (63 puntos), considerados sus principales competidores económicos en América Latina, lo que representa una desventaja en términos de confianza institucional y clima de negocios.

¿Qué mide el Índice de Percepción de la Corrupción?
El IPC 2025 integra información de 13 fuentes de datos provenientes de 12 instituciones, correspondientes a los años 2024 y 2025. Para ser incluido, un país debe contar con al menos tres fuentes válidas, y su calificación final resulta del promedio de todas las puntuaciones estandarizadas.
El diseño metodológico del índice busca evitar que un solo escándalo o evento coyuntural distorsione la calificación, por lo que el IPC mide tendencias estructurales de corrupción, no casos específicos.
Los datos se estandarizan en una escala de 0 a 100 y se calcula un intervalo de confianza del 90%, lo que permite identificar cambios estadísticamente significativos entre un año y otro.
Claves del estancamiento de México en el IPC 2025
Transparencia Mexicana advierte que la corrupción ha evolucionado hacia esquemas más complejos. El llamado “huachicol fiscal” generó en 2025 una pérdida estimada de 610 mil millones de pesos, una cifra equivalente a 40 veces el daño económico del caso Segalmex. Combatir estas redes requiere fortalecer capacidades estatales y cooperación internacional.
La extorsión se mantiene como uno de los delitos más extendidos. Datos del INEGI y del sector privado indican que 16 de cada 100 empresas fueron víctimas de este delito, con especial impacto en micro y pequeñas empresas. Además, seis de cada diez personas en México reportaron haber sufrido corrupción o extorsión policial.
En materia administrativa, solo 7 de cada 100 casos de corrupción derivaron en algún tipo de sanción. En el ámbito penal, persiste la impunidad en casos emblemáticos como Odebrecht y Pemex Agronitrogenados, mientras que otros, como la Estafa Maestra y Segalmex, registran sentencias parciales sin desmantelar redes completas.
El informe también señala la ausencia de mecanismos efectivos para prevenir la captura de la contratación pública por intereses ilícitos. México carece de sistemas robustos para identificar beneficiarios finales y presenta deficiencias en la calidad, estandarización e interoperabilidad de los datos de compras públicas.
