Rechaza consejero achicar el INE: “no se pueden hacer comicios sin dinero”
Fabiola Martínez
Para el consejero Uuc-Kib Espadas no es necesario ni deseable reducir la estructura del Instituto Nacional Electoral (INE) como vía para bajar el costo de la política en el país, porque ello impactará negativamente en actividades básicas, sobre todo en la instalación de casillas.
Igualmente dijo que de nada servirá reducir los sueldos de los consejeros (260 mil brutos al mes), porque esa medida tendría un “impacto microscópico” en el erario.
Sin embargo, admitió que debe evaluarse la efectividad del gasto del instituto y los resultados de sus programas, sobre todo los relacionados con la educación cívica.
El consejero presentó ayer sus propuestas de reforma, pues al interior del colegiado quedó en minoría; por ejemplo, sugiere cambiar la manera de elegir a los diputados de representación proporcional y eliminar la cláusula de sobrerrepresentación.
Además, llevar a planillas los candidatos a ministro y para el resto (jueces y magistrados), selección técnica y no voto popular.
Pero en el tema de los recursos disponibles (este año el INE tiene un presupuesto de $14 mil millones), mencionó que “no se pueden hacer elecciones sin dinero” y tampoco debería achicarse el órgano.
En cuanto a los sueldos, manifestó que está dispuesto a ganar menos que la Presidenta, una vez que la Cámara de Diputados cumpla con el mandato judicial de aclarar cuál es el salario de la mandataria.
“El problema es que se ha discutido el sueldo como si fuera el salario y no lo es; el sueldo es el dinero que se recibe en líquido, el salario es eso más prestaciones.
“Entonces, yo no tendría ningún problema en cobrar hasta menos del sueldo de la Presidenta si, como ocurre en otros cargos, a mí me pagaran transporte a mi ciudad de origen, viáticos cuando estoy fuera de mi ciudad de origen, gastos de alimentación de mi familia, renta de mi casa”, expresó.
Por lo pronto, insistió en no afectar la “racionalidad” de los comicios. “Yo no creo que haya una necesidad de bajar el costo; es verdad que la austeridad es un principio de la administración pública, pero también lo es el de la racionalidad presupuestal, y cuando al aparato le estamos reduciendo el presupuesto por debajo de los niveles que necesita para realizarlo con plena eficacia, estamos violando el principio de racionalidad electoral”, sostuvo.
“¿Se puede discutir el ahorro? Sí, sí se puede, el problema es que no nos discuten mucho, nos reducen y ‘a ver cómo le hacen’, pero hay funciones del instituto que están sufriendo deterioro”, concluyó.
